Origen y desarrollo del festejo
El culto a San Juan Bautista está presente en la Iglesia desde los primeros siglos del cristianismo. Ya en la antigüedad se estableció la celebración de su nacimiento, la única entre los santos que tiene una fiesta propia además de la de su muerte2. La fecha del 24 de junio se fijó probablemente en relación con el concepción y nacimiento de Cristo, siguiendo el calendario romano y el ciclo solar del hemisferio norte2.
Evolución litúrgica
En la liturgia tradicional, la Solemnidad de San Juan Bautista se celebra con tres misas distintas: una en la noche, otra al alba y una tercera a la hora de Terce, reflejando la importancia del día y su paralelismo con la Navidad3. Con el tiempo, el Misal Romano incorporó textos propios, como el Prefacio y las oraciones de la Misa del 24 de junio, que resaltan la alegría del nacimiento del precursor y su papel en la salvación1.
