La expresión «Solemnidad del Bautismo del Señor» aparece con frecuencia en el lenguaje pastoral y divulgativo, pero no corresponde exactamente a la clasificación litúrgica del rito romano. Según las Normas universales sobre el año litúrgico y el calendario romano general, el domingo posterior al 6 de enero celebra la Fiesta del Bautismo del Señor.1
La distinción entre solemnidad, fiesta y memoria posee un significado técnico:
- La solemnidad constituye el grado más elevado de celebración litúrgica. Incluye normalmente las primeras vísperas, el canto del Gloria y la profesión de fe.
- La fiesta ocupa un grado inferior a la solemnidad, aunque posee una importancia litúrgica propia y también incluye el Gloria y, cuando corresponde, el Credo.
- La memoria conmemora a un santo o un misterio con un grado celebrativo menor.
El Bautismo del Señor figura, por tanto, como fiesta del Señor en el calendario romano. La liturgia incluye el Gloria y el Credo, elementos que manifiestan la importancia doctrinal de la celebración.2,2
En algunas Iglesias orientales y en determinados contextos pastorales, la celebración recibe un relieve mayor y suele identificarse con la Teofanía, es decir, la manifestación de Dios. Esta diferencia explica parte de la variedad terminológica presente en las traducciones y en el uso popular.



