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Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

La solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús es una celebración litúrgica dedicada a Jesucristo, cuyo corazón representa su persona entera y el amor divino y humano con que ama al Padre y a la humanidad. La Iglesia la celebra el viernes posterior al segundo domingo después de Pentecostés; su raíz bíblica y su desarrollo histórico dieron forma a una de las devociones más extendidas de la piedad católica.1,2

Sagrado Coração de Jesus - escola portuguesa, século XIX
Ver información de la imagenCorazón Sagrado de Jesús, óleo sobre lienzo - escuela portuguesa del siglo XIX, c. 1850. Leiloeira São Domingos, Pintor desconocido, Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSolemnidad del Sagrado Corazón de Jesús
CategoríaFiesta litúrgica
DescripciónCelebración litúrgica dedicada a Jesucristo, cuyo corazón representa su persona entera y el amor divino y humano. El misterio entero de Cristo y su persona en lo más íntimo: el Hijo de Dios, Verbo encarnado y Salvador
Referencias
  • Jesús se presenta como manso y humilde de corazón
  • el costado abierto de Jesús traspasado por un soldado de donde brotan sangre y agua.
Fecha de CelebraciónViernes posterior al segundo domingo después de Pentecostés
HistoriaCobró especial fuerza en la Edad Media; en la época moderna san Juan Eudes promovió el culto litúrgico y santa Margarita María de Alacoque difundió la devoción.
OraciónConsagración personal o familiar, prácticas de reparación, hora santa, comunión en determinados viernes
Personas RelacionadasSan Bernardo de Claraval, san Buenaventura, santa Lutgarda, santa Matilde de Magdeburgo, santa Gertrudis de Helfta, santa Catalina de Siena, san Juan Eudes, santa Margarita María de Alacoque, san Claudio de la Colombière, san Francisco de Sales, san Juan Bosco
Tiempo litúrgicoTiempo ordinario

Tabla de contenido

Celebración litúrgica

La solemnidad cae cada año en viernes y su fecha varía según el calendario de Pascua y Pentecostés. El calendario litúrgico la sitúa el viernes que sigue al segundo domingo después de Pentecostés. La celebración pertenece al tiempo ordinario y ocupa un lugar propio dentro del ciclo litúrgico.1

La solemnidad y la devoción popular están relacionadas, pero no son lo mismo. La liturgia constituye la celebración oficial de la Iglesia; junto a ella, los fieles practican distintas formas de oración y piedad vinculadas al Corazón de Jesús. La devoción popular encuentra su sentido más pleno cuando conduce a la participación litúrgica y permanece en armonía con ella.1

Significado teológico

El corazón como expresión de la persona de Cristo

En la tradición cristiana, el corazón de Jesús no alude solo al órgano físico ni a una parte aislada de su cuerpo. Designa el misterio entero de Cristo y su persona en lo más íntimo: el Hijo de Dios, Verbo encarnado y Salvador. La solemnidad contempla a Jesús como aquel cuya humanidad y divinidad se unen en un amor infinito al Padre y a sus hermanos.1

La imagen del corazón hace visible ese amor. En ella confluyen la cercanía humana de Jesús y la caridad divina que actúa en la salvación. Por eso, la devoción no separa el corazón de Cristo de su vida, su enseñanza, su entrega ni su obra salvadora: dirige la mirada a Cristo entero.1

Fundamento bíblico

La tradición de la Iglesia encuentra una base bíblica para esta devoción en distintos pasajes evangélicos. Jesús se presenta como manso y humilde de corazón e invita a sus discípulos a aprender de él. Su relación con el Padre y su llamada a vivir unidos a él muestran que la contemplación del corazón de Cristo conduce a seguir su modo de amar y su enseñanza.2

También ocupa un lugar central el relato de la pasión según san Juan: un soldado atraviesa el costado de Jesús y de él brotan sangre y agua. La Iglesia contempla en ese costado abierto un signo del amor de Cristo y de la vida que nace de su entrega. El Evangelio vuelve sobre las heridas del Resucitado cuando Jesús las muestra a sus discípulos y permite que Tomás acerque la mano a su costado. Estos pasajes contribuyeron de manera notable al desarrollo de la devoción.2

Desarrollo histórico de la devoción

La Edad Media

La devoción al corazón de Cristo cobró especial fuerza durante la Edad Media. San Bernardo de Claraval, san Buenaventura, santa Lutgarda, santa Matilde de Magdeburgo, santa Gertrudis de Helfta y santa Catalina de Siena figuran entre las personas que profundizaron en este misterio. En sus escritos y en su vida espiritual, el corazón de Jesús aparecía como lugar de encuentro con Cristo, refugio, sede de misericordia y fuente de su amor.3,4

Esta tradición medieval preparó un desarrollo posterior: la contemplación afectiva de las heridas de Cristo y de su amor se expresó cada vez más mediante prácticas devocionales y celebraciones litúrgicas propias.5

San Juan Eudes y santa Margarita María de Alacoque

En la época moderna, san Juan Eudes promovió el culto litúrgico al corazón de Jesús y contribuyó a dar forma pública a la devoción. Una primera celebración vinculada a su iniciativa ocurrió en Rennes en 1670; otras referencias históricas sitúan en 1672 una celebración solemne aprobada por diversos obispos franceses. Estas fechas reflejan etapas distintas del desarrollo de la celebración.6,5

Santa Margarita María de Alacoque, religiosa de la Visitación en Paray-le-Monial, tuvo un papel destacado en la difusión de esta devoción. Según la tradición de sus revelaciones, Cristo la llamó a dar a conocer el amor de su corazón y a promover una respuesta de oración y reparación. San Claudio de la Colombière y otros promotores contribuyeron a divulgar la devoción.6,7

La Iglesia distingue entre el contenido de la fe católica y las revelaciones privadas. Las revelaciones atribuidas a santa Margarita María no añadieron una doctrina nueva; su relevancia espiritual consistió en llamar la atención, particularmente, sobre el misterio del amor misericordioso de Dios en Cristo.8

Expansión de la devoción

La devoción se extendió ampliamente en la Iglesia. En la época moderna ofreció a los fieles una expresión de confianza en la misericordia de Cristo, especialmente frente a una visión de la vida cristiana centrada de manera desproporcionada en el rigor de la justicia divina. Entre quienes la promovieron figuran san Francisco de Sales, san Claudio de la Colombière y san Juan Bosco.7

Sentido espiritual

La solemnidad invita a contemplar en Jesús un amor que se entrega y busca la salvación de la humanidad. El corazón de Cristo es, a la vez, signo de su misericordia y llamada a imitar su mansedumbre, humildad y caridad. La devoción alcanza su finalidad cuando mueve a los fieles a vivir más unidos a él y a amar al prójimo con el amor recibido de Cristo.1,2,7

Citas y referencias

  1. Segunda parte: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo cuarto: El año litúrgico y la piedad popular - Tiempo ordinario - El Sagrado Corazón de Jesús, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia: Principios y orientaciones, 166 (2002). 2 3 4 5 6 7
  2. Segunda parte: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo cuarto: El año litúrgico y la piedad popular - Tiempo ordinario - El Sagrado Corazón de Jesús, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia: Principios y orientaciones, 167 (2002). 2 3 4
  3. Segunda parte: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo cuarto: El año litúrgico y la piedad popular - El Santísimo Corazón de Cristo, Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (9 de abril de 2002), 169 (2002).
  4. Segunda parte: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo cuarto: El año litúrgico y la piedad popular - Tiempo ordinario - El Sagrado Corazón de Jesús, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia: Principios y orientaciones, 169 (2002).
  5. Sobre la devoción al Sagrado Corazón, papa Pío XII. Haurietis Aquas, 94 (1956). 2
  6. Devoción al Sagrado Corazón de Jesús, Enciclopedia Católica, Devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1913). 2 3
  7. Segunda parte: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo cuarto: El año litúrgico y la piedad popular - Tiempo ordinario - El Sagrado Corazón de Jesús, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia: Principios y orientaciones, 170 (2002). 2 3
  8. Sancta Sedes. Acta Apostolicae Sedis: Fascículo 7, mayo, 1956, 32 (1956).
Modificado el 18 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.17 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/k31vv83pj

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