Las Solemnidades se distinguen por varias características litúrgicas que las elevan por encima de otras celebraciones:
Duración y Octavas
Las Solemnidades comienzan con las Primeras Vísperas en la tarde del día anterior. Las dos Solemnidades más grandes, la Pascua y la Natividad del Señor, se extienden durante ocho días, cada Octava rigiéndose por sus propias reglas.
Uso de Vestimentas y Colores Litúrgicos
El color de las vestimentas sagradas en las Solemnidades es generalmente el blanco, a menos que la Solemnidad sea de la Pasión del Señor o de Mártires, en cuyo caso se usa el rojo. Por ejemplo, el blanco se usa en las celebraciones del Señor (que no sean de su Pasión), de la Santísima Virgen María, de los Santos que no fueron Mártires, en la Solemnidad de Todos los Santos y en la Natividad de San Juan Bautista. El rojo se usa en Pentecostés, en las celebraciones de la Pasión del Señor y en las fiestas de los Apóstoles, Evangelistas y Santos Mártires.
En días más solemnes, se pueden usar vestimentas sagradas festivas, más preciosas, incluso si no son del color del día. El oro o la plata pueden usarse en ocasiones más solemnes. La variedad en el color de las vestimentas busca expresar la naturaleza específica de los misterios de la fe que se celebran y el paso de la vida cristiana a lo largo del año litúrgico.
Elementos de la Misa
En las Solemnidades, la Misa incluye el Gloria in excelsis (Gloria a Dios en el cielo) y el Credo,.
Las Misas Votivas, que son Misas celebradas por una intención especial, no están permitidas en las Solemnidades, en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, y en los días dentro de la Octava de Pascua. En estos días, se celebra la Misa del día.
Pomp y Ceremonial
La solemnidad de una celebración también se manifiesta en el pomp extrínseco, que incluye la decoración de la iglesia, el toque de campanas y el uso de vestimentas costosas. La calidad de los artefactos utilizados en el altar, como velas de cera, lámparas de aceite, flores frescas, lino puro y metales preciosos para los cálices y patenas, contribuye a la solemnidad del evento y a la conciencia de que la ocasión es especial.
En ritos antiguos, como el Sarum Use, el ceremonial era elaborado y espléndido, con múltiples diáconos, subdiáconos, turiferarios y portadores de la cruz. Las procesiones eran frecuentes y magníficas, y se realizaban incensaciones en muchos altares. Una Misa Pontifical, celebrada por un obispo con el ceremonial prescrito, también muestra un alto grado de solemnidad.