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Sujeto del sacramento

El sujeto del sacramento es la persona que lo recibe. La tradición católica distingue entre los requisitos necesarios para que la recepción sea válida y las disposiciones que permiten recibir el sacramento lícitamente y con fruto espiritual. Estas condiciones varían según el sacramento y la situación del destinatario.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSujeto del sacramento
CategoríaTérmino
DescripciónPersona que recibe la acción sacramental. En teología sacramental, el sujeto es quien recibe el sacramento. La tradición católica distingue entre los requisitos para la validez y las disposiciones para una recepción lícita y con fruto espiritual
Doctrinas RelacionadasSacramentos, Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los enfermos, Orden, Matrimonio
Tema
TipoTérmino teológico

Tabla de contenido

Concepto

En teología sacramental, sujeto designa a quien recibe la acción sacramental. No debe confundirse con el ministro, que administra el sacramento. La distinción no siempre coincide con los papeles que desempeñan las personas: en el matrimonio, los contrayentes son a la vez ministros y sujetos del sacramento. En la penitencia, los actos del penitente -como la contrición y la confesión- forman parte esencial de la celebración.1

La recepción sacramental puede ser válida o inválida, y también fructuosa o infructuosa. La validez se refiere a que el sacramento haya tenido lugar; la fructuosidad, a que produzca en la persona sus frutos espirituales. Por eso, una recepción válida no garantiza por sí sola que el destinatario esté debidamente dispuesto para recibir el fruto del sacramento.2

Condiciones generales del sujeto

Bautismo

El bautismo incorpora a la persona a la Iglesia y constituye la condición fundamental para recibir los demás sacramentos. Por ello, quienes todavía no han sido bautizados no pueden recibir válidamente los otros sacramentos.1

Intención y libertad

En el caso de un adulto, la recepción válida de un sacramento normalmente requiere la intención de recibirlo. La intención manifiesta que la persona acepta el sacramento y sus efectos, en lugar de recibirlo solo mediante un acto externo. La teología sacramental distingue esta condición de la atención: una distracción durante la celebración no invalida por sí misma el sacramento.1

La necesidad y la forma de esa intención dependen del sacramento y del destinatario. Por ejemplo, el bautismo de un adulto requiere al menos intención habitual, mientras que el bautismo de un niño no requiere una intención personal del niño. Tampoco todos los sacramentos exigen el mismo grado de fe explícita o de disposición consciente.3,4

Fe y disposición interior

La fe y la disposición del sujeto tienen una relación estrecha con el fruto espiritual del sacramento, aunque no actúan de idéntico modo en todos los casos. La Comisión Teológica Internacional distingue entre creer el contenido de la fe y adoptar personalmente una disposición positiva para recibir lo que el sacramento significa. Rechazar de manera expresa lo que la Iglesia enseña o el sacramento comunica puede impedir una recepción fructuosa.2

Por tanto, no conviene aplicar una única regla sobre la fe personal a los siete sacramentos. La Iglesia no exige idénticas condiciones a un niño que recibe el bautismo, a un adulto que pide la penitencia o a un fiel que comulga. La reflexión teológica, por ejemplo, diferencia la fe requerida para la comunión de la que hace falta para la recepción del bautismo o del matrimonio.3,4

El sujeto según los sacramentos

Bautismo

El bautismo puede recibirse en la infancia o en la edad adulta. En el bautismo de adultos, el destinatario expresa la intención de recibirlo; en el de niños, no hace falta una decisión personal del bautizando. La diferencia refleja que la capacidad consciente del sujeto influye en las condiciones de recepción, pero no constituye en todos los casos un requisito para la validez.3

Confirmación

La confirmación tiene como sujeto al bautizado que reúne las condiciones propias de ese sacramento. La reflexión canónica y teológica distingue la buena disposición del destinatario de la exigencia de una fe personal y actual: esta última no resulta necesaria en todos los casos para la validez.3

Eucaristía

El sujeto de la Eucaristía es quien recibe la comunión sacramental. La recepción requiere una disposición coherente con lo que la Eucaristía significa: la fe en Cristo y la voluntad de mantener la unión con él y con los demás miembros de la Iglesia.4

La comunión también reclama una disposición moral adecuada. La tradición cristiana relaciona la recepción fructuosa con la fe y una conciencia recta, y advierte del carácter grave de recibir indignamente el Cuerpo y la Sangre del Señor.5

Penitencia

En la penitencia, el penitente no es un receptor pasivo. Sus actos -entre ellos, la contrición y la confesión- forman parte de la materia próxima del sacramento. Por ello, las disposiciones interiores del sujeto son esenciales para que el sacramento pueda realizarse válidamente y para que la reconciliación sea auténtica.1,3

Unción de los enfermos

El sujeto de la unción es el fiel gravemente enfermo que reúne las condiciones propias del sacramento. La disciplina sacramental vincula su recepción a la situación del enfermo y a su disposición; la unción no constituye una práctica desligada de la condición de quien la recibe.6

Orden

El sujeto del orden sagrado es el bautizado llamado a recibir uno de sus grados. El orden no es un sacramento que pueda recibir cualquier persona: corresponde a quienes cumplen las condiciones propias del ministerio ordenado. Las condiciones concretas de admisión pertenecen a la disciplina específica de este sacramento.

Matrimonio

En el matrimonio, los contrayentes son los sujetos y también los ministros del sacramento. Su consentimiento no es una disposición accesoria, sino el acto mediante el cual se constituye el vínculo matrimonial. Por esta razón, el matrimonio presenta una estructura particular entre los sacramentos: quienes lo reciben son también quienes lo confieren mutuamente.1

Validez, licitud y fruto espiritual

La validez responde a si el sacramento se ha producido realmente. La licitud se refiere a si su celebración y recepción respetan las normas y condiciones establecidas por la Iglesia. El fruto espiritual, por su parte, depende también de la disposición del sujeto. Estas categorías permiten distinguir situaciones que, de otro modo, podrían confundirse: un sacramento puede ser válido aunque su recepción resulte ilícita o no produzca el fruto esperado.1,2

La recepción fructuosa comporta una respuesta personal al don de Cristo. Esa respuesta no convierte al sujeto en autor del sacramento ni sustituye la acción sacramental; expresa, más bien, su acogida del don y su apertura a la gracia. La recepción de los sacramentos forma parte de la relación entre Cristo, la Iglesia y el creyente.2

Citas y referencias

  1. Sacramentos, Enciclopedia Católica, Sacramentos (1913). 2 3 4 5 6
  2. B2. El carácter dialógico de la economía sacramental de la salvación - 2.2. La fe y los sacramentos de la fe - D) El carácter dialógico de los sacramentos, Comisión Teológica Internacional. La reciprocidad entre la fe y los sacramentos en la economía sacramental, 68 (2020). 2 3 4
  3. B4.2, Luigi Sabbarese. Fe, intención y dignidad sacramental en el matrimonio entre bautizados, 2006, número 2, pp. 261-306, 23 (2006). 2 3 4 5
  4. B2. El carácter dialógico de la economía sacramental de la salvación - 2.2. La fe y los sacramentos de la fe - C) La reciprocidad entre la fe y los sacramentos, Comisión Teológica Internacional. La reciprocidad entre la fe y los sacramentos en la economía sacramental, 63 (2020). 2 3
  5. B3. Reciprocidad de la fe y los sacramentos en la iniciación cristiana - 3.3. La reciprocidad entre la fe y la Eucaristía - D) Perspectivas de la tradición, Comisión Teológica Internacional. La reciprocidad entre la fe y los sacramentos en la economía sacramental, 119 (2020).
  6. B8.2, Velasio De Paolis. Divorciados vueltos a casar y los sacramentos de la Eucaristía y la Penitencia, 2014, número 4, pp. 541-594, 27 (2014).
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