Dios: Existencia y Atributos
La Suma comienza con la pregunta fundamental de la existencia de Dios. Santo Tomás propone cinco vías para demostrar la existencia de Dios, que son argumentos basados en la observación del mundo natural: el movimiento, la causalidad eficiente, la contingencia, los grados de perfección y el orden del universo. Estas vías no buscan probar a Dios en el sentido de una demostración científica empírica, sino mostrar que la razón natural puede llegar a la conclusión de que debe existir una Primera Causa, un Primer Motor, un Ser Necesario, un Ser Máximo y un Diseñador Inteligente, al que todos llaman Dios.
La Santísima Trinidad
Un misterio central de la fe cristiana es la Trinidad de Personas en un solo Dios. Santo Tomás afirma que la razón natural no puede conocer este misterio por sí misma; es una verdad revelada que debe ser aceptada por la fe. La Suma dedica una parte significativa a explicar cómo la unidad de la esencia divina se concilia con la distinción de las tres Personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), utilizando analogías y distinciones conceptuales para hacer inteligible lo que es incomprensible sin la revelación.
La Creación y el Ser Humano
La Suma aborda la creación del mundo por Dios y la naturaleza del ser humano. El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, dotado de razón y voluntad libre. Santo Tomás explora la composición del ser humano como unión sustancial de alma y cuerpo, así como las facultades del alma (intelecto y voluntad) y su relación con las pasiones.
La Moral y las Virtudes
En la parte moral, Santo Tomás desarrolla una ética teleológica, es decir, orientada a un fin: la bienaventuranza o felicidad en Dios. La moralidad de los actos humanos se juzga por su conformidad con la razón y la ley divina. Las virtudes son hábitos que perfeccionan al hombre para obrar el bien, mientras que los vicios lo inclinan al mal. Se distinguen las virtudes teologales (fe, esperanza, caridad), que se refieren directamente a Dios, de las virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza, templanza), que regulan los actos morales en relación con los demás y con uno mismo.
Cristo y los Sacramentos
El estudio de Cristo es fundamental en la Suma, ya que Él es el mediador entre Dios y los hombres y el camino hacia la salvación. Santo Tomás examina la Encarnación del Verbo, la unión hipostática de la naturaleza divina y humana en la persona de Cristo, su vida, Pasión, Muerte y Resurrección.
Los sacramentos son presentados como los medios instituidos por Cristo para comunicar la gracia divina. Santo Tomás los clasifica en siete, siguiendo la analogía con la vida natural: Bautismo (nacimiento espiritual), Confirmación (crecimiento y fortaleza), Eucaristía (alimento espiritual), Penitencia (curación del alma), Unción de los Enfermos (curación del alma y, si conviene, del cuerpo), Orden Sacerdotal (propagación de la vida espiritual) y Matrimonio (propagación de la vida corporal y espiritual, y signo de la unión de Cristo con la Iglesia),,. La eficacia de los sacramentos proviene de la eficacia del Dios-hombre, Jesucristo.