Orígenes medievales
El surgimiento de la surplice no puede datarse con precisión, pero su aparición se documenta en el siglo XI en Inglaterra y Francia, extendiéndose a Italia en el siglo XII2. Inicialmente era una vestidura coral y de procesión, utilizada sobre la ropa de piel que los clérigos llevaban en climas fríos, de ahí su nombre que proviene del latín super (sobre) y pellicia (piel)2.
Difusión y consolidación
Durante el siglo XIII la surplice se afianzó como la indumentaria distintiva del clero bajo, sustituyendo gradualmente al albe en muchas funciones litúrgicas3. A partir del siglo XIV la imposición del surplice al recibir la tonsura quedó consagrada en los pontificales de los siglos XIV y XV2.
