El libro de los Hechos de los Apóstoles llama a la discípula Tabita y explica que en griego su nombre era Dorcas. Ambos nombres se asocian tradicionalmente con la gacela. El venerable Beda relacionó esa interpretación con la imagen de un animal atento y ágil, aunque su lectura alegórica pertenece a la exégesis espiritual medieval y no forma parte del relato bíblico en sentido estricto.1,3
Tabita
Tabita, también llamada Dorcas, fue una discípula cristiana de Joppe -la actual Jaffa- conocida por sus obras de caridad. Según los Hechos de los Apóstoles, Pedro acudió a la ciudad después de su muerte y, tras orar, la devolvió a la vida. Su relato presenta la ayuda a las personas necesitadas como una expresión concreta de la fe cristiana.1,2

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Esta es una fotografía de una vidriera en la iglesia parroquial de San Miguel, Mytholmroyd, West Yorkshire, Reino Unido, que representa a Dorcas.http://en.wikipedia.org/wiki/Dorcas. , hacia 2013. Original, Alsto911, CC BY-SA 3.0 📄| Cuadro resumen[Datos abiertos] | |
|---|---|
| Nombre | Tabita |
| Categoría | Persona |
| Nombre Completo | Dorcas |
| Descripción | Discípula cristiana de Joppe conocida por sus obras de caridad y devuelta a la vida por san Pedro. Gacela |
| Referencias | Hch 9 |
| Ciudad | Jaffa |
| Conocidos | Viudas de la comunidad |
| Eventos relacionados | Devuelta a la vida mediante la oración de Pedro |
| Lugar | Joppe |
| Personas Relacionadas | Pedro, Cipriano de Cartago, Juan Crisóstomo, Beda el Venerable, Simón el curtidor, Pánfilo |
| Tipo | Figura bíblica, Discípula cristiana |
Tabla de contenido
Nombre y significado
Relato de los Hechos de los Apóstoles
Una discípula dedicada a la caridad
El relato sitúa a Tabita en Joppe y la describe como discípula entregada a las buenas obras y a la limosna. La narración menciona especialmente las prendas de vestir que confeccionaba para las viudas de la comunidad. Cuando enfermó y murió, sus compañeras lavaron su cuerpo y lo dejaron en una estancia superior.1
La comunidad supo que Pedro estaba en Lida, localidad próxima a Joppe, y envió a dos hombres para pedirle que acudiera sin demora. Al llegar, Pedro encontró a las viudas llorando. Ellas le enseñaron las túnicas y otras prendas que Tabita había hecho mientras vivía entre ellas. El pasaje vincula así su recuerdo con una ayuda concreta, destinada a mujeres vulnerables de la comunidad.1
Pedro la devuelve a la vida
Pedro hizo salir a los presentes, se arrodilló y oró. Después se volvió hacia el cuerpo y dijo: «Tabita, levántate». Ella abrió los ojos, se incorporó y recibió ayuda de Pedro para ponerse en pie. A continuación, el apóstol llamó a los fieles y a las viudas y se la presentó viva.1
El relato concluye que el acontecimiento llegó a conocerse por toda Joppe y que muchos creyeron en el Señor. Después, Pedro permaneció allí durante algún tiempo en casa de Simón, un curtidor.1,2
Interpretación cristiana
Caridad hecha servicio
La narración no presenta la caridad de Tabita como una idea abstracta: la muestra en prendas confeccionadas para quienes las necesitaban. Las viudas recuerdan sus obras mostrando lo que habían recibido. De este modo, la ayuda material forma parte de la vida de la comunidad cristiana y deja una huella concreta en las personas atendidas.1
San Cipriano de Cartago leyó el episodio como un ejemplo de la fuerza de la limosna y de las obras de misericordia. En su comentario, las prendas de las viudas testimonian la generosidad de Tabita; la oración de Pedro y la intervención de Cristo aparecen como elementos centrales de su retorno a la vida. Esta interpretación patrística destaca la caridad, pero atribuye a Dios -y no a una capacidad independiente del apóstol- la acción que vence la muerte.4
San Juan Crisóstomo también llamó la atención sobre la dedicación de Tabita a las buenas obras y sobre la emoción de las viudas. Para él, el episodio muestra el valor de la asistencia a los pobres y la humildad de quien pone su trabajo al servicio de los demás.5
El signo y la fe
En los Hechos de los Apóstoles, la recuperación de Tabita no queda aislada de la misión de la Iglesia: el relato relaciona la noticia del prodigio con la fe de muchos habitantes de Joppe. El signo acompaña la predicación apostólica y dirige la atención hacia el Señor.1
El episodio también distingue implícitamente la resurrección de Tabita de la resurrección gloriosa de Cristo: Tabita vuelve a la vida mortal, mientras que el pasaje no describe en ella una transformación definitiva de la condición humana. Lo que cuenta es la intervención de Dios en favor de una discípula y de una comunidad que la llora.1
Lugar en la tradición cristiana
La tradición cristiana ha conservado el relato de Tabita como testimonio de una mujer discípula cuya fe se expresaba en obras de misericordia. Un antiguo comentario de Pánfilo la recuerda como amiga de las viudas y relata que Pedro la levantó de entre los muertos mediante la oración.6
Joppe, donde tuvo lugar el episodio, también figura en los Hechos de los Apóstoles como el escenario de la visión de Pedro en casa de Simón el curtidor. La tradición vinculó la ciudad con la memoria de Tabita y con una peregrinación a su sepulcro.2
Citas y referencias
- La Versión estándar revisada, edición católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, Hch 9 (1993). 2 3 4 5 6 7 8 9
- Jaffa, Enciclopedia Católica, Jaffa (1913). 2 3
- Capítulo IX, Beda el Venerable. Exposición de los Hechos de los Apóstoles (Comentario a los Hechos de los Apóstoles, con la carta de Beda a Acca), 29 (1850).
- Sobre las obras y la limosna, Cipriano de Cartago. Los tratados de Cipriano - Tratado VIII, 6 (254).
- Hch 9, 26-27, Juan Crisóstomo. Homilía 21 sobre los Hechos de los Apóstoles, 1.
- Pánfilo. Una exposición de los capítulos de los Hechos de los Apóstoles, N.


