El Tantum Ergo es una expresión de fe profunda en el misterio de la Eucaristía. Sus estrofas invitan a la adoración del Santísimo Sacramento y a la aceptación de la fe donde los sentidos fallan,,.
La Adoración del Sacramento
La primera estrofa del Tantum Ergo comienza con las palabras «Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui» (Adoremos, pues, postrados, tan grande Sacramento),,. Esta frase llama a una adoración humilde y reverente ante la presencia real de Cristo en la Eucaristía. La postura de inclinación profunda de la cabeza o genuflexión en las palabras «veneremur cernui» es una práctica frecuente, aunque las rúbricas no siempre la prescriben explícitamente.
El himno también proclama que «antiquum documentum novo cedat ritui» (el rito antiguo ceda al nuevo),,. Esto subraya la superioridad de la Nueva Alianza en Cristo sobre la Antigua, y cómo la Eucaristía es la culminación de los antiguos ritos y sacrificios.
La Fe Suple los Sentidos
Una de las líneas más significativas del himno es «Praestet fides supplementum sensuum defectui» (la fe supla la insuficiencia de los sentidos),,. Esta frase resalta la naturaleza misteriosa de la Eucaristía, donde la presencia de Cristo no es percibida por los sentidos físicos de la vista, el tacto o el gusto, sino que es creída firmemente por la fe,. Santo Tomás de Aquino mismo, en su himno Adoro te devote, expresa esta idea al decir: «Visus, tactus, gustus in te fallitur, sed auditu solo tute creditur» (La vista, el tacto, el gusto en ti se engañan, pero con el oído solo se cree con seguridad). La fe es el fundamento para creer en el misterio eucarístico.
La Doxología Final
La segunda estrofa es una doxología, una alabanza a la Santísima Trinidad: «Genitori, Genitoque laus et iubilatio, salus, honor, virtus quoque sit et benedictio: Procedenti ab utroque compar sit laudatio. Amen» (Al Padre y al Hijo sean dadas alabanza y júbilo, salvación, honor, virtud y bendición; al que de ambos procede, igual alabanza sea),,. Esta sección glorifica a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, reconociendo la igualdad de alabanza que se debe a cada Persona de la Trinidad,. La expresión «Procedenti ab utroque» (al que de ambos procede) se refiere al Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo,.