Contexto sociolingüístico
Tras el exilio babilónico, el arameo se impuso como lengua coloquial mientras el hebreo quedó restringido al ámbito escolar y litúrgico. La mayoría de los fieles ya no comprendía el hebreo, lo que motivó la creación de una explicación oral de los textos sagrados durante la lectura del Sabbat1.
Desarrollo en la sinagoga
Inicialmente la traducción se reservaba a pasajes difíciles, pero con el tiempo se extendió a todo el texto. El Mishna y el tratado Meguilá regulaban cuántos versículos debían leerse al traductor (el methurgemán) según la sección (Torá o Neviím) y prohibían traducciones demasiado libres o alegóricas1.
