El Te Deum Laudamus —"A Ti, Dios, te alabamos"— es el título abreviado de un himno en prosa rítmica que ha sido conocido por diversas denominaciones a lo largo de la historia, incluyendo «Hymnus Ambrosianus» o «Himno Ambrosiano»1. La tradición popular, que se remonta al siglo IX, lo atribuyó a San Ambrosio y San Agustín, sugiriendo que fue compuesto y cantado espontáneamente por ellos en la noche del bautismo de San Agustín en el año 387 d.C.1. Sin embargo, esta tradición es generalmente rechazada por los estudiosos modernos debido a varias razones. La aserción de la autoría conjunta aparece relativamente tarde en la historia, y el estilo del himno, en prosa rítmica en lugar de los metros clásicos de los himnos conocidos de San Ambrosio, argumenta en contra de su autoría1.
Actualmente, la autoría más plausible es atribuida a Nicetas de Remesiana, un obispo del siglo V1,2. Esta teoría fue propuesta por Dom Morin en 1894 y ha sido adoptada por varios eruditos. Las razones para esta atribución incluyen la existencia de diez manuscritos, principalmente de origen irlandés, que nombran a Nicetas como autor, y la correspondencia entre la fecha probable de composición del himno y la actividad literaria de Nicetas. Además, el estilo conciso y sencillo del Te Deum es consistente con las apreciaciones críticas del estilo de Nicetas por parte de sus contemporáneos, como Gennadio y Casiodoro1. Algunos estudiosos, sin embargo, aún cuestionan la autoría de San Nicetas, sugiriendo un origen incluso anterior para algunas de sus partes1.
