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Tercer secreto de Fátima

El tercer secreto de Fátima es la tercera parte de un mensaje confiado por la Virgen María a los pastorcillos Lucía dos Santos, Francisco Marto y Jacinta Marto durante las apariciones de Fátima de 1917. La Iglesia católica publicó su contenido el 26 de junio de 2000, junto con una interpretación oficial centrada en la persecución de la Iglesia, el sufrimiento de los cristianos y el atentado contra san Juan Pablo II.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreTercer secreto de Fátima
CategoríaObra
DescripciónConversión, penitencia, oración y esperanza cristiana
AutorVirgen María (revelado a sor Lucía)
Autoridad que PublicóSanta Sede, a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe
ContenidosVisión simbólica de un obispo vestido de blanco, una cruz, una ciudad en ruinas y martirio de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos
Contexto HistóricoApariciones de Fátima (1917), mensaje privado de la Virgen María a los pastorcillos
Fecha de Publicación2000-06-26
Fecha de Redacción3 de enero de 1944
Interpretación OficialRefiere a la persecución de la Iglesia, al sufrimiento de los cristianos y al atentado contra Juan Pablo II
Lugar de OrigenCongregación para la Doctrina de la Fe
TipoDocumento, Manuscrito

Tabla de contenido

Contexto de las apariciones de Fátima

Las apariciones tuvieron lugar en la Cova da Iria, en Fátima, entre mayo y octubre de 1917. Los videntes fueron Lucía, Francisco y Jacinta, tres niños que recibieron un mensaje de oración, penitencia y conversión.3

El mensaje de Fátima presentó una llamada urgente a abandonar el pecado, rezar por la conversión de los pecadores y trabajar por la paz. Juan Pablo II resumió su contenido como una invitación a la oración ferviente, a la penitencia y a la conversión del corazón.4

Las tres partes del secreto

La llamada tradicionalmente «secreto de Fátima» comprende tres partes:

La Congregación para la Doctrina de la Fe explicó que las dos primeras partes fueron redactadas por sor Lucía en sus memorias de 1941, mientras que la tercera fue escrita el 3 de enero de 1944, por mandato del obispo de Leiría y con permiso de la Virgen.1

Redacción y custodia del manuscrito

Sor Lucía escribió la tercera parte en un único manuscrito. El obispo de Leiría custodió inicialmente el sobre sellado que contenía el documento. Posteriormente, el sobre fue trasladado a los Archivos Secretos del Santo Oficio el 4 de abril de 1957.1

El papa Juan XXIII recibió el sobre el 17 de agosto de 1959. Tras leerlo, decidió devolverlo al Santo Oficio y no publicar entonces su contenido. Pablo VI leyó el manuscrito el 27 de marzo de 1965 y también decidió no divulgarlo.1

Después del atentado sufrido por Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, el Papa solicitó el manuscrito. En julio de ese año recibió el original portugués y una traducción italiana; ambos documentos regresaron posteriormente a los archivos del Santo Oficio.1

Publicación en el año 2000

Juan Pablo II decidió publicar la tercera parte con ocasión de su peregrinación a Fátima en mayo de 2000. El Papa explicó que consideraba llegado el momento de hacer público el contenido del llamado tercer secreto.5

La publicación tuvo lugar el 26 de junio de 2000 mediante el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe titulado El mensaje de Fátima. El documento incluyó:

  • Una introducción teológica.
  • La reproducción del manuscrito de sor Lucía.
  • Una transcripción del texto.
  • Una traducción.
  • Una interpretación ofrecida por el cardenal Angelo Sodano.
  • Una explicación teológica de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

La Santa Sede presentó el tercer secreto dentro del conjunto del mensaje de Fátima, cuyo centro es la conversión y la penitencia, no la curiosidad por acontecimientos futuros. Las apariciones, como cualquier fenómeno privado, deben conducir al núcleo del Evangelio y nunca pueden contradecir el contenido de la fe cristiana.1

Contenido de la visión

La tercera parte describe una visión simbólica. En ella aparecen un obispo vestido de blanco, una ciudad en ruinas, una montaña escarpada y una gran cruz. El obispo y otras personas -obispos, sacerdotes, religiosos y laicos- avanzan hacia la cruz atravesando un escenario marcado por la muerte y la persecución.

Al llegar a la cruz, el obispo vestido de blanco muere aparentemente bajo los disparos de un grupo de soldados. También mueren numerosos cristianos. Después, unos ángeles recogen la sangre de los mártires y la presentan a Dios.

El cardenal Sodano interpretó al obispo vestido de blanco como el Papa. También explicó que la visión no ofrece una descripción fotográfica de acontecimientos futuros, sino una síntesis simbólica de sufrimientos extendidos a lo largo del tiempo.2

El obispo vestido de blanco

La interpretación de la Santa Sede identifica al obispo vestido de blanco con el Papa. Sor Lucía confirmó esta interpretación, que ya había sido aplicada a Juan Pablo II.2

La figura papal aparece herida y aparentemente muerta mientras camina hacia la cruz. La imagen representa la participación del Papa en el sufrimiento de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fidelidad de la Iglesia a Cristo crucificado.

El cardenal Sodano relacionó esta escena con el atentado contra Juan Pablo II del 13 de mayo de 1981. El Papa consideró que una protección maternal de la Virgen había guiado la trayectoria de la bala y le había permitido sobrevivir. Más tarde, la bala fue colocada en la corona de la imagen de Nuestra Señora de Fátima.2

Los mártires de la visión

La escena incluye a obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que mueren por la fe. El cardenal Sodano describió esta imagen como una representación del inmenso sufrimiento padecido por los testigos cristianos durante el siglo XX.2

Juan Pablo II vinculó el mensaje de Fátima con las guerras mundiales, los campos de concentración y exterminio, los gulags, las persecuciones, el terrorismo y otras formas de violencia contra la dignidad humana. Para el Papa, el siglo XX mostró de manera dramática la lucha entre el bien y el mal.6

Interpretación oficial de la Iglesia

La interpretación oficial no entiende el tercer secreto como un calendario detallado del futuro. El cardenal Sodano afirmó que la visión utiliza un lenguaje profético semejante al de ciertos textos bíblicos. Este lenguaje reúne acontecimientos diversos en una única imagen y no precisa su duración ni su sucesión exacta.2

La persecución de la Iglesia

El tema central de la visión es la guerra de los sistemas ateos contra la Iglesia y contra los cristianos. La escena muestra que la persecución puede afectar a toda la comunidad eclesial: al Papa, a los obispos, a los sacerdotes, a los consagrados y a los fieles laicos.2

La primera mitad del siglo XX estuvo marcada por guerras, totalitarismos, persecuciones religiosas y martirios. Juan Pablo II presentó estos acontecimientos como parte del contexto histórico que permite comprender el lenguaje del tercer secreto.6,7

El atentado contra Juan Pablo II

La Santa Sede relacionó de forma particular la visión con el atentado contra Juan Pablo II, ocurrido en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, aniversario de la primera aparición de Fátima. El Papa sobrevivió gravemente herido y atribuyó su protección a la intercesión de la Virgen.2

Juan Pablo II visitó Fátima el 13 de mayo de 2000, durante la beatificación de Francisco y Jacinta. En aquella peregrinación dio gracias a María por la protección recibida durante su pontificado y por la misericordia de Dios manifestada en la historia de la Iglesia.5,3

La caída del comunismo europeo

El cardenal Sodano relacionó asimismo el mensaje con la caída, a partir de 1989, de los regímenes comunistas de la Unión Soviética y de varios países de Europa oriental. Interpretó esos acontecimientos como un signo de que la persecución atea no tiene la última palabra.2

Esta lectura no elimina la realidad del sufrimiento cristiano. El propio cardenal recordó que, en otras regiones del mundo, continuaban los ataques contra la Iglesia y los cristianos.2

El sentido teológico del tercer secreto

Conversión y penitencia

El tercer secreto no constituye una invitación a especular sobre catástrofes, fechas o conspiraciones. Su sentido espiritual coincide con el núcleo de todo el mensaje de Fátima: conversión, penitencia, oración y reparación.

Juan Pablo II presentó la llamada de Fátima como una invitación a rezar por la paz y a hacer penitencia para que los corazones se abran a la conversión. También recordó que María conduce a Cristo y que el Inmaculado Corazón constituye un refugio y un camino hacia él.4

La cruz y la esperanza cristiana

La visión está dominada por la cruz. Aunque describe violencia, muerte y persecución, no termina en la victoria de los verdugos. La cruz remite a la muerte y resurrección de Jesucristo, fundamento de la esperanza cristiana.

Juan Pablo II recordó en Fátima que Cristo venció mediante su muerte y resurrección, y que nadie debe vaciar la cruz de su poder. El sufrimiento de los mártires participa así del testimonio de Cristo y queda abierto a la esperanza de la vida eterna.6

La libertad humana

El mensaje de Fátima no presenta la historia como un mecanismo cerrado. Juan Pablo II explicó que determinados acontecimientos aparecen vinculados a la respuesta humana a las llamadas de la Virgen. La conversión, la oración y la penitencia poseen, por tanto, una dimensión histórica: pueden contribuir a acortar los tiempos de sufrimiento y a abrir caminos de paz.7,8

Relación con el pontificado de Juan Pablo II

La interpretación del tercer secreto quedó estrechamente vinculada al pontificado de Juan Pablo II por tres motivos principales:

  1. El atentado del 13 de mayo de 1981.
  2. La identificación del Papa con el obispo vestido de blanco.
  3. La caída de los regímenes comunistas europeos a finales del siglo XX.

El Papa entendió su supervivencia como una gracia recibida por intercesión de la Virgen de Fátima. Durante su peregrinación de mayo de 2000, ofreció a María el anillo episcopal que había recibido del cardenal Stefan Wyszyński pocos días después de su elección como obispo de Roma.5

La Santa Sede no presentó la visión como una predicción exclusiva de la vida de Juan Pablo II. La relacionó con el sufrimiento de toda la Iglesia y con los numerosos testigos de la fe que padecieron persecución durante el siglo XX.2,8

Debates y controversias

La cuestión de una supuesta parte no publicada

Tras la publicación de 2000, algunos autores sostuvieron que podía existir una parte del secreto todavía no divulgada. La interpretación oficial de la Santa Sede, sin embargo, presentó como publicada la tercera parte confiada por sor Lucía y explicó su contenido mediante la visión del obispo vestido de blanco, la persecución y el martirio.

El documento de 2000 afirmó que existía un único manuscrito de la tercera parte, escrito por sor Lucía y conservado bajo sello durante décadas.1

Interpretaciones apocalípticas

Diversas interpretaciones populares han intentado relacionar el tercer secreto con una guerra nuclear, una catástrofe mundial, una crisis concreta de la Iglesia o acontecimientos futuros todavía desconocidos. La interpretación oficial no adopta ese método. La Iglesia lee la visión en clave simbólica y la vincula principalmente con la persecución de los cristianos, el martirio y el atentado contra Juan Pablo II.2

El carácter profético del mensaje no equivale a una predicción detallada de fechas. El lenguaje profético llama a la conversión y ayuda a interpretar la historia desde la providencia de Dios.1,7

Importancia para la espiritualidad católica

El tercer secreto ocupa un lugar relevante dentro de la espiritualidad de Fátima, pero no constituye el centro de la fe católica. La revelación cristiana quedó plenamente ofrecida en Jesucristo; las apariciones privadas pueden ayudar a vivir el Evangelio, aunque nunca añaden una nueva doctrina obligatoria para todos los católicos.

El mensaje de Fátima conduce a prácticas tradicionales de la vida cristiana:

Juan Pablo II recordó que numerosos fieles respondieron a la llamada de Fátima mediante la oración, la penitencia y el rosario, y agradeció el testimonio de quienes permanecieron fieles hasta el sacrificio de la vida.5

Recepción eclesial

La Iglesia recibió el tercer secreto dentro de una lectura global del mensaje de Fátima. La Santa Sede puso el acento en la continuidad entre la visión y el Evangelio: Dios llama a la conversión, sostiene a su Iglesia en la prueba y conduce a la humanidad hacia la salvación.

Juan Pablo II describió Fátima como un mensaje de conversión y esperanza, arraigado en la revelación cristiana y dirigido a una humanidad herida por las guerras y los conflictos del siglo XX.4

El Papa también relacionó la historia de Fátima con la maternidad espiritual de María. Según su enseñanza, la Virgen no aparta de Cristo, sino que conduce hacia él y ayuda a la Iglesia a recorrer con fidelidad su peregrinación terrena.4,9

Valoración final

El tercer secreto de Fátima presenta una visión simbólica del sufrimiento de la Iglesia y de sus mártires, con una referencia particular al Papa y al atentado contra Juan Pablo II. La publicación de 2000 permitió conocer el manuscrito de sor Lucía y la interpretación ofrecida por la Santa Sede.

Su mensaje principal no consiste en anunciar una catástrofe inevitable, sino en llamar a la humanidad a la conversión, la oración, la penitencia y la esperanza cristiana. La cruz permanece como centro de la visión: la Iglesia puede sufrir persecución, pero el mal no obtiene la victoria definitiva sobre Cristo ni sobre quienes permanecen fieles a él.

Citas y referencias

  1. Introducción, Congregación para la Doctrina de la Fe. El Mensaje de Fátima, 1 (2000). 2 3 4 5 6 7 8
  2. Papa Juan Pablo II. Viaje apostólico a Fátima: Alocución del Cardenal Angelo Sodano al concluir la Misa solemne de Juan Pablo II (13 de mayo de 2000) - Discurso, 1 (2000). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  3. Peregrinación a Fátima: Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 17 de mayo de 2000, 1 (2000). 2
  4. Peregrinación a Fátima: Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 17 de mayo de 2000, 4 (2000). 2 3 4
  5. Peregrinación a Fátima: Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 17 de mayo de 2000, 3 (2000). 2 3 4
  6. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima), Papa Juan Pablo II. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima, 13 de mayo de 2000), 4 (2000). 2 3
  7. Mensaje del Papa Juan Pablo II al Obispo de Leiria-Fátima por el 80.o aniversario de las apariciones de Fátima, Papa Juan Pablo II. Mensaje al Obispo de Leiria-Fátima con motivo del 80.o aniversario de la aparición de Nuestra Señora de Fátima (1 de octubre de 1997), Mensaje al Obispo de Leiria-Fátima con motivo del 80.o aniversario de la aparición de Nuestra Señora de Fátima (1 de octubre de 1997) (1997). 2 3
  8. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima), Papa Juan Pablo II. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima, 13 de mayo de 2000), 4 (2000). 2
  9. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima), Papa Juan Pablo II. Viaje apostólico a Fátima: Beatificación de Francisco y Jacinta, los pastores de Fátima (Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Fátima, 13 de mayo de 2000), 1 (2000).
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