La palabra Septuagésima procede del latín septuagesima, «septuagésima» o «la septuagésima», y designa el domingo que da nombre al periodo. En la ordenación tradicional del calendario romano, este domingo cae nueve domingos antes de Pascua y tres antes del comienzo de la Cuaresma. Le siguen Sexagésima, ocho domingos antes de Pascua y dos antes de la Cuaresma, y Quincuagésima, el domingo inmediatamente anterior al Miércoles de Ceniza.4,5,6
Los nombres no expresan una cuenta exacta de los días que faltan para Pascua. Septuagésima no cae literalmente setenta días antes de la fiesta, ni Sexagésima y Quincuagésima corresponden de forma estricta a sesenta y cincuenta días. Los autores antiguos ofrecieron distintas explicaciones: algunos entendieron la cifra como un símbolo; otros, como parte de una serie numérica vinculada a los nombres de los periodos litúrgicos. La etimología exacta, por tanto, no tiene una explicación única.4,5
La fecha de Septuagésima cambia cada año porque depende de la fecha de Pascua. Su ubicación, sin embargo, permanece estable respecto de la fiesta: abre las tres semanas que preceden a la Cuaresma en el calendario tradicional romano. La liturgia las presenta como una transición entre el ciclo navideño y la preparación pascual.4,1

