En sentido estricto, la Torá comprende los cinco libros que la tradición cristiana denomina Pentateuco:
| Nombre cristiano | Nombre hebreo tradicional | Contenido principal |
|---|
| Génesis | Bereshit | Creación, pecado, diluvio, patriarcas y promesas |
| Éxodo | Shemot | Liberación de Egipto, Pascua, alianza y Sinaí |
| Levítico | Wayyiqra | Sacerdocio, sacrificios, pureza y santidad |
| Números | Bemidbar | Marcha de Israel por el desierto |
| Deuteronomio | Devarim | Renovación de la alianza y recapitulación de la Ley |
La división en cinco libros es antigua y explica el nombre griego Pentateuco, es decir, «cinco rollos» o «cinco libros». La tradición judía suele designar cada libro por sus primeras palabras, mientras que la tradición cristiana utiliza nombres relacionados con su contenido.
Génesis
El Génesis presenta los comienzos de la creación, de la humanidad y del pecado. Relata también el diluvio, la dispersión de los pueblos y la vocación de Abraham. La elección de Abraham inaugura una historia particular mediante la cual Dios quiere bendecir a todas las naciones.
Desde la perspectiva cristiana, el Génesis prepara la comprensión de Cristo como nuevo Adán. El primer Adán representa a la humanidad herida por el pecado; Cristo, nuevo Adán, inaugura la humanidad redimida.
Éxodo
El Éxodo narra la esclavitud de Israel en Egipto, la vocación de Moisés, las plagas, la Pascua, el paso del mar Rojo y la llegada al Sinaí. La liberación de Egipto constituye el acontecimiento fundador de Israel como pueblo de Dios.
La Pascua ocupa un lugar central. Dios libra a los israelitas mediante la sangre del cordero y los conduce hacia la libertad. La Iglesia reconoce en estos acontecimientos una preparación de la Pascua de Cristo: Jesús es el Cordero pascual cuya sangre libera de la esclavitud del pecado y establece la Nueva Alianza.
Levítico
El Levítico regula el culto, los sacrificios, el sacerdocio, las fiestas, la pureza ritual y la santidad de la vida. Su principio fundamental aparece expresado en la llamada a que Israel sea santo porque Dios es santo.
Las prescripciones cultuales tenían una función pedagógica y simbólica. Enseñaban que la relación con Dios exige conversión, reverencia y separación de todo aquello que contradice la alianza. En Cristo, estos signos alcanzan su realidad definitiva: los sacrificios antiguos encuentran cumplimiento en el sacrificio único de la cruz.
Números
El libro de los Números describe la marcha de Israel por el desierto. El pueblo experimenta pruebas, rebeliones, infidelidades y nuevas manifestaciones de la misericordia divina.
El desierto representa una etapa de purificación y aprendizaje. Israel todavía no posee la plenitud de la promesa, pero Dios permanece con él mediante la nube, el fuego, el maná y la presencia de la Tienda del Encuentro. La tradición cristiana interpreta esta peregrinación como figura de la Iglesia, pueblo que camina hacia la patria definitiva.
Deuteronomio
El Deuteronomio recoge los discursos de Moisés antes de la entrada en la tierra prometida. El libro invita a recordar las obras de Dios, amarle con todo el corazón y permanecer fieles a la alianza.
Su insistencia en la interioridad prepara la revelación de la Nueva Alianza. La ley ya no aparece solo como una norma exterior, sino como una palabra que debe penetrar en el corazón. Cristo llevará esta interiorización a su plenitud mediante el don del Espíritu Santo.