En el lenguaje devocional, la expresión «traslación» no equivale simplemente a «traslado geográfico», sino que apunta a un misterio reconocido en la fe y transmitido por generaciones de peregrinos. En este marco, se habla de:
Santa Casa: la casa venerada en Loreto como lugar asociado a María, José y Jesús.3,6,1
Tradición lauretana: el conjunto de relatos y convicciones de fe que sostienen que, según la tradición, la casa de María de Nazaret fue trasladada a Loreto.1,3
Santuario de Loreto: el lugar de culto donde esa veneración se expresa de forma estable a lo largo de los siglos.3,6
En la predicación papal, la idea central se formula con claridad: «según la tradición a Loreto ha sido trasladada la Casa de María, la Casa de Nazaret».1
