San Luis María Grignion de Montfort
Luis María Grignion de Montfort nació en Francia y ejerció un intenso ministerio misionero hasta su muerte en 1716. Predicó en numerosas parroquias, promovió el rezo del Rosario, fundó cofradías y participó en la renovación de la vida cristiana mediante misiones populares. También impulsó la formación de una comunidad de sacerdotes misioneros, origen de la futura Compañía de María.3
Su espiritualidad integraba tres elementos inseparables: la adoración de Jesucristo, la centralidad de la cruz y la entrega filial a la Virgen María. Juan Pablo II describió su enseñanza como una espiritualidad profundamente teocéntrica, fundada en la Trinidad, la Encarnación y la vida de fe y caridad.4,5
Montfort perteneció también a la familia dominicana como terciario. Su amor al Rosario y su deseo de predicarlo le llevaron a solicitar autorización para promover las cofradías del Rosario en Francia. La composición del Tratado suele situarse en el otoño de 1712, después de aquella solicitud.6
La devoción mariana en la obra de Montfort
Montfort no propone la devoción a María como una alternativa a la relación con Jesucristo. Para él, Cristo constituye el fin último de toda devoción, mientras que María es el camino elegido por Dios para la Encarnación y un medio privilegiado para conducir a los creyentes hacia su Hijo.7,5
La relación entre Cristo y María aparece en la obra como inseparable. Montfort compara la dificultad de separar a María de Jesús con la dificultad de separar la luz del sol. Con esta imagen expresa que toda auténtica devoción mariana debe conducir a una unión más plena con Cristo.7

