La Última Cena tuvo lugar en Jerusalén, en un «aposento alto grande, ya dispuesto y preparado»1,2,3, la noche antes de la Pasión de Cristo4. Este evento es descrito en detalle en los Evangelios de Mateo (26:17-29)2, Marcos (14:12-25)1, y Lucas (22:7-20)5, así como en la Primera Carta de San Pablo a los Corintios (11:23-26)6. Las narraciones sinópticas y la de San Pablo, aunque presentan algunas diferencias sutiles en la formulación, coinciden en los elementos esenciales de lo ocurrido7.
La Cena Pascual Judía
La Última Cena fue una cena pascual judía, celebrada por Jesús y sus discípulos en obediencia a las prescripciones del Antiguo Pacto8,9. La Pascua conmemoraba la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, simbolizada por el sacrificio de un cordero y la comida de panes sin levadura1,2. Jesús, al celebrar esta comida, infundió a los antiguos ritos un nuevo significado8. Él mismo se convirtió en el Cordero de Dios inmaculado, cuyo cuerpo sería sacrificado y cuya sangre sería derramada para la redención del mundo8,9.
Narraciones de los Evangelios y San Pablo
Las cuatro narraciones del Nuevo Testamento sobre la institución de la Eucaristía en la Última Cena (1 Cor 11:23-26, Lc 22:15-20, Mc 14:22-25, Mt 26:26-29) muestran similitudes y diferencias significativas, pero todas capturan la esencia del evento7.
Acciones sobre el pan: Jesús tomó el pan, dio gracias (o bendijo), lo partió y lo dio a sus discípulos5,1,2,7.
Palabras sobre el pan: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por vosotros. Haced esto en memoria de mí»5,6,7.
Acciones sobre el cáliz: De la misma manera, después de la cena, tomó el cáliz, dio gracias y lo dio a sus discípulos5,6,7.
Palabras sobre el cáliz: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros»5,6,7. Algunas versiones añaden «para el perdón de los pecados»2,4.
Mandato de repetición: «Haced esto, cuantas veces lo bebáis, en memoria de mí»5,6,7.
Estas palabras y acciones de Jesús en la Última Cena son el fundamento de la Eucaristía, anticipando su Pasión y Muerte10,11.

