Israel antes de la unción
En el siglo X a.C. el pueblo de Israel estaba dividido entre los reinos del norte y del sur. El rey Saúl había sido elegido por el profeta Samuel, pero sus repetidas desobediencias provocaron su rechazo divino, creando la necesidad de un nuevo monarca que restableciera la justicia y la paz1.
El papel del profeta Samuel
Samuel actúa como mediador entre Dios y el pueblo. En 1 Samuel 16:1‑3 recibe la misión de buscar «al que el Señor escoge» para ser rey1. Su autoridad profética le permite dirigir la selección del futuro rey, subrayando la dependencia del poder real del plan divino.
