Dios y la Trinidad
La característica que define el unitarianismo en su sentido histórico es la negación de la Trinidad. En lugar de confesar un solo Dios en tres Personas, entiende a Dios como una sola persona. La diversidad interna de las comunidades unitarias impide atribuirles un sistema teológico idéntico en todos sus aspectos.
La doctrina católica, en cambio, sostiene que existe un solo Dios en tres Personas realmente distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No enseña la existencia de tres dioses ni que cada Persona sea una parte de Dios. La controversia unitaria afecta, por tanto, al núcleo de la confesión cristiana acerca del Dios trino y de la divinidad de Jesucristo.
Jesucristo
Las comunidades unitarias han mantenido interpretaciones distintas sobre Jesucristo. En la descripción histórica de la corriente, Cristo aparece subordinado al Padre y, para algunos unitarios, como un hombre excepcionalmente dotado, maestro religioso y modelo moral, pero no como Dios encarnado al que se debe adoración divina.
Algunas corrientes antitrinitarias de la época de la Reforma atribuyeron a Cristo funciones particulares en la salvación o en la renovación espiritual. Por ello, no todas las formas históricas del unitarianismo describen del mismo modo la condición y misión de Jesús.
La fe católica confiesa que Jesucristo es el Hijo eterno de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre. La Iglesia entiende que reducirlo a maestro, profeta o ejemplo moral no expresa adecuadamente su identidad divina ni el significado de su obra salvadora.,
Escritura y razón
El unitarianismo no ha reconocido un criterio doctrinal uniforme para interpretar la Biblia. En la descripción de sus formas históricas, la razón individual actúa como criterio decisivo para aceptar o rechazar las afirmaciones bíblicas. Esta prioridad de la interpretación personal ayuda a explicar la amplitud de posiciones que pueden convivir bajo el nombre unitario.
La crítica católica no consiste en oponer la fe a la razón. Consiste en afirmar que la razón humana no puede convertir sus propias expectativas en medida absoluta de la revelación. La doctrina de la Trinidad supera la comprensión completa del ser humano, pero la Iglesia no la presenta como contradictoria con la razón.
Salvación y sacramentos
En algunas expresiones históricas del unitarianismo, la pasión y muerte de Cristo se interpretan principalmente como ejemplo e inspiración moral, no como sacrificio redentor que obtiene la salvación de los seres humanos. También hay comunidades unitarias que han conservado el bautismo y la cena del Señor, pero los entienden como ritos conmemorativos o edificantes, no como sacramentos que comunican la gracia en el sentido católico.
La descripción histórica atribuye también a muchos unitarios una esperanza de salvación universal, aunque esta creencia no constituye un artículo común y obligatorio para todos. La falta de una confesión doctrinal compartida hace necesario distinguir entre tendencias históricas y convicciones particulares.