La enciclopedia católica en español

Valor de monedas (denario, dracma, talento, obolo, mina, etc)

Las monedas y unidades de cuenta de la Biblia pertenecen a sistemas monetarios antiguos, con pesos y valores variables según la época y la región. El denario, la dracma, el óbolo, la mina y el talento aparecen en contextos históricos, jurídicos y parabólicos; por ello, su importancia no es solo económica, sino también literaria y teológica.

Alexander III The Great Drahmi
Ver información de la imagenAntik Sikkeler Nümizmatik https://antiksikkelernumizmatik.com/konu/buyuk-iskender-sikkeleri.220/, c. 2022. Original, Epiphanesnikophoros, CC BY-SA 4.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreValor de monedas (denario, dracma, talento, obolo, mina, etc)
CategoríaTérmino
DescripciónEstudio de las monedas, unidades de cuenta y su valor económico, literario y teológico en la Biblia. Monedas y unidades de cuenta de la Biblia pertenecientes a sistemas monetarios antiguos, con pesos y valores variables
Referencias
  • 2 Macabeos 12,43
  • Lucas 15,8
  • Mateo 25,14-30
  • Mateo 18,23-35
  • Lucas 19,11-27
  • Mateo 20,1-16
  • Mateo 22,15-22
  • Marcos 12,13-17
  • Lucas 20,20-26
  • Mateo 17,24-27
  • Mateo 5,26
  • Marcos 12,42
EjemplosDenario, dracma, óbolo, mina, talento, didracma, tetradracma, estáter, cuadrante.
HistoriaUtilización de distintos patrones de peso en ciudades griegas y reinos orientales, difundidos tras Alejandro Magno.
ImportanciaFundamental para comprender el lenguaje de las parábolas y los relatos evangélicos más allá de la economía.
Tema
TipoTérmino

Tabla de contenido

Consideraciones generales

Las monedas antiguas no tenían un valor universal e invariable. Las ciudades griegas y los reinos orientales utilizaban distintos patrones de peso, entre ellos los sistemas ático, egineta, persa, corintio, ptolemaico y otros. El patrón ático adquirió una difusión especialmente amplia después de las conquistas de Alejandro Magno.1,2

El valor de una pieza dependía principalmente de:

  • El peso del metal precioso.
  • La proporción entre oro y plata.
  • La ley o pureza del metal.
  • El sistema monetario local.
  • La época histórica.
  • La autoridad que había acuñado la moneda.

En la Antigüedad, la relación habitual entre la plata y el oro era aproximadamente de diez a uno, aunque esta proporción podía fluctuar.1

Por este motivo, las conversiones modernas expresadas en euros solo pueden ofrecer una aproximación orientativa. Resulta más exacto comparar las monedas bíblicas entre sí o relacionarlas con el salario de un trabajador, el precio de los alimentos y las obligaciones fiscales de su tiempo.

El sistema de pesos griego

La estructura monetaria griega más difundida organizaba las unidades de la siguiente manera:

  • 1 Talento = 60 minas.
  • 1 Mina = 100 dracmas.
  • 1 Dracma = 6 óbolos.
  • 1 Talento = 6.000 dracmas.1,2

La mina y el talento funcionaban principalmente como unidades de peso y de cuenta, no como monedas acuñadas de uso ordinario. Las piezas acuñadas más frecuentes eran la dracma, el didracma y el tetradracma.1

El óbolo

El óbolo era una fracción de la dracma:

1 dracma = 6 óbolos.1,2

También existían fracciones menores, como el medio óbolo y el cuarto de óbolo. La división descendía hasta el cuarto de óbolo, equivalente a la vigesimocuarta parte de una dracma.1

El óbolo podía representar, por tanto, una cantidad pequeña de plata. Su valor concreto dependía del patrón monetario empleado, pues una dracma ática no pesaba lo mismo que una dracma egineta.

La dracma

La dracma era una moneda griega de plata. El término griego drachmé se relaciona tradicionalmente con la idea de «tomar un puñado» o «asir», aunque también existe una explicación etimológica vinculada con una fracción de la mina.2

En el sistema descrito por la tradición numismática:

  • Equivalía a 6 óbolos.
  • Constituía la cuarta parte de un estáter.
  • Representaba la centésima parte de una mina.
  • Equivalía a la seis-milésima parte de un talento.2

La dracma ática pesaba aproximadamente 66 granos, mientras que la dracma egineta pesaba cerca de 93 granos. La dracma egineta equivalía aproximadamente a una dracma ática y dos tercios.2

La moneda recibió distintos valores según el patrón monetario. Por ello, no resulta correcto atribuir a toda dracma bíblica un peso único.

La dracma en la Sagrada Escritura

La dracma aparece en el Antiguo Testamento, en 2 Macabeos 12,43, donde Judas Macabeo envía doce mil dracmas a Jerusalén para ofrecer sacrificios por los muertos.2

En el Nuevo Testamento aparece en la parábola de la mujer que posee diez dracmas y pierde una:

«¿Qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara, barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla?» (Lc 15,8).

La moneda perdida posee un valor económico real, pero la parábola utiliza esa pérdida para expresar la alegría por la conversión y el valor de cada persona ante Dios.

El didracma y el tetradracma

El didracma equivalía a dos dracmas. En el sistema persa, el darico de oro correspondía aproximadamente a un didracma griego de plata dentro de las equivalencias monetarias antiguas.1

El tetradracma, equivalente a cuatro dracmas, fue una de las monedas más acuñadas del mundo griego. Las piezas más comunes presentaban diámetros aproximados de entre 25 y 33 milímetros.1

El talento

El talento era la mayor de las unidades monetarias citadas habitualmente en las parábolas evangélicas. No correspondía normalmente a una moneda individual, sino a una gran unidad de peso y de cuenta.

Dentro del sistema griego:

  • 1 Talento = 60 minas.
  • 1 Talento = 6.000 dracmas.
  • 1 Talento = 36.000 óbolos.1,2

La cantidad exacta de metal que representaba un talento variaba según el sistema utilizado. Por esa razón, el talento ático, el talento egineta y otras formas regionales no tenían idéntico peso.

El talento en la parábola de los talentos

En Mateo 25,14-30, un señor entrega a sus criados cinco talentos a uno, dos a otro y uno al tercero. La magnitud económica de la cifra permite comprender que la parábola habla de una responsabilidad extraordinaria.

Orígenes interpreta los cinco, dos y un talento en relación con las diferentes capacidades recibidas por cada persona. Para él, la diversidad de cantidades no disminuye la exigencia moral: cada servidor debe administrar fielmente aquello que ha recibido.3

El talento simboliza así los dones, responsabilidades y oportunidades confiados por Dios. La enseñanza central no consiste en comparar los resultados de unas personas con otras, sino en responder con fidelidad a la gracia recibida.

El talento en otras parábolas

El talento también aparece en la parábola del siervo despiadado, en Mateo 18,23-35. Un siervo debe una cantidad inmensa a su señor y recibe el perdón de la deuda; después, sin embargo, se niega a perdonar una deuda mucho menor a otro compañero.

La diferencia entre ambas cantidades expresa la desproporción entre la misericordia recibida de Dios y la deuda que una persona puede reclamar a su prójimo. El valor monetario sirve como recurso narrativo para presentar la grandeza del perdón divino.

La mina

La mina era una unidad de cuenta situada entre el talento y la dracma:

  • 1 Mina = 100 dracmas.
  • 60 Minas = 1 talento.1,2

Al igual que el talento, la mina no era normalmente una moneda acuñada, sino una cantidad determinada de metal precioso. Su peso podía cambiar según el patrón regional.

La mina en la parábola de las minas

Lucas 19,11-27 presenta a un hombre noble que entrega una mina a cada uno de sus servidores y les manda negociar hasta su regreso. Uno consigue diez minas, otro cinco y otro conserva la cantidad sin hacerla fructificar.

La diferencia con la parábola de los talentos de Mateo resulta significativa: en Lucas, los servidores reciben inicialmente la misma cantidad. La narración concentra así la atención en el modo diverso de administrar un don común.

La mina representa la responsabilidad confiada por Dios y la necesidad de hacerla fructificar. Orígenes relaciona las minas con los bienes espirituales que cada persona recibe y desarrolla mediante el ejercicio de la virtud.3

El denario

El denario era una moneda romana de plata. Aunque la estructura griega de dracmas, minas y talentos resulta especialmente útil para comprender las grandes cantidades de las parábolas, el denario pertenece al ámbito monetario romano.

En el Nuevo Testamento, el denario aparece asociado a pagos cotidianos y a deudas. La parábola de los dos deudores menciona una deuda de quinientos denarios y otra de cincuenta.3

El denario como salario

El denario aparece especialmente en la parábola de los trabajadores enviados a la viña, en Mateo 20,1-16. El propietario acuerda pagar un denario por la jornada de trabajo. La cantidad funciona como remuneración diaria de referencia dentro de la narración.

La parábola no pretende ofrecer una teoría económica sobre los salarios. Cristo utiliza una situación laboral reconocible para revelar la libertad y la generosidad de Dios. La recompensa divina no queda sometida a una lógica de estricta equivalencia humana.

El denario del tributo

En Mateo 22,15-22, Marcos 12,13-17 y Lucas 20,20-26, los adversarios de Jesús le muestran una moneda utilizada para el tributo y le preguntan si es lícito pagar el impuesto al César.

La respuesta de Cristo distingue el orden civil del religioso: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». La moneda lleva la imagen y la inscripción del poder político, pero la persona humana pertenece de modo más profundo a Dios.

El estáter

El estáter era una moneda griega cuyo valor variaba según el patrón monetario. La dracma constituía la cuarta parte de un estáter en el sistema descrito por la tradición numismática.2

El término aparece en Mateo 17,24-27, donde Pedro encuentra en la boca de un pez una moneda suficiente para pagar el tributo de Jesús y del propio Pedro. La narración muestra la libertad de Cristo respecto del impuesto, pero también su voluntad de evitar el escándalo y cumplir con la obligación.

El cuadrante y las monedas de menor valor

Los Evangelios mencionan también cantidades diminutas. En Mateo 5,26 y Marcos 12,42 aparece el cuadrante, una moneda de valor muy reducido. Marcos presenta a la viuda pobre depositando dos monedas pequeñas, cuya suma formaba un cuadrante.

La escena contrapone la cantidad visible con el sacrificio interior. La viuda entrega menos que los ricos en términos absolutos, pero ofrece más en proporción a sus propios recursos.

Los comentarios antiguos relacionan también las monedas pequeñas con la responsabilidad de los actos aparentemente insignificantes. Orígenes habla del «último cuadrante» al reflexionar sobre la rendición de cuentas de toda la vida ante Dios.3

La moneda perdida

La moneda perdida de Lucas 15,8-10 suele identificarse con una dracma. La mujer posee diez y pierde una, pero emprende una búsqueda cuidadosa hasta encontrarla.2

La interpretación cristiana tradicional ha visto en esta parábola varios elementos:

  • La dignidad de cada persona.
  • La iniciativa de Dios que busca al pecador.
  • La alegría celestial por la conversión.
  • La necesidad de la perseverancia en la búsqueda espiritual.

Algunos comentarios antiguos concedieron además un sentido simbólico a la moneda como imagen de la persona que conserva la imagen del Rey supremo. La lectura espiritual no elimina el sentido económico literal, sino que lo utiliza para expresar una verdad teológica.4

Las monedas como imágenes del poder

La acuñación de moneda pertenecía a la autoridad soberana. Las piezas antiguas acostumbraban a llevar el nombre, la imagen o los símbolos del poder que las había emitido.1

Esta característica explica la fuerza simbólica de ciertos pasajes evangélicos. La moneda del tributo no era simplemente una pieza de plata: manifestaba la autoridad política del emperador. La pregunta dirigida a Jesús intentaba situarle ante un conflicto entre la fidelidad religiosa y la obediencia civil.

La respuesta evangélica evita tanto la idolatría del poder político como la negación automática de toda autoridad legítima.

Valor económico y valor teológico

Las cantidades monetarias de la Biblia cumplen varias funciones simultáneas.

Función histórica

Las monedas ayudan a situar los relatos en ambientes griegos, romanos, persas o judíos. La diversidad de patrones monetarios refleja la complejidad política y comercial del Mediterráneo antiguo.1,2

Función narrativa

Una deuda de quinientos denarios, una moneda perdida o una fortuna de varios talentos permiten al lector percibir rápidamente la magnitud de una situación.

Función moral

Las monedas expresan la responsabilidad de administrar bienes, pagar deudas, cumplir obligaciones y actuar con justicia.

Función espiritual

Cristo transforma realidades económicas ordinarias en imágenes del Reino de Dios. El talento representa una responsabilidad confiada; la mina, una misión que debe fructificar; el denario, la justicia y la generosidad; la dracma perdida, la dignidad de la persona buscada por Dios.

Tabla de equivalencias antiguas

UnidadEquivalencia principal
1 dracma6 óbolos
1 mina100 dracmas
1 talento60 minas
1 talento6.000 dracmas
1 talento36.000 óbolos
1 dracma1⁄4 de estáter
1 óbolo1/6 de dracma

Estas equivalencias pertenecen al sistema monetario griego descrito por la tradición numismática antigua. Las variantes regionales y cronológicas podían modificar el peso real de cada unidad.1,2

Imposibilidad de una conversión exacta a euros

Una conversión directa a euros produciría resultados engañosos. El valor de una moneda antigua no dependía solo de su contenido metálico, sino también de su poder adquisitivo, de los salarios, de los precios locales y de la disponibilidad de plata u oro.

La dracma ática y la egineta, por ejemplo, tenían pesos diferentes. Además, las equivalencias entre oro y plata variaban, y cada reino o ciudad podía aplicar su propio patrón.1,2

Por ello, conviene distinguir tres criterios:

  1. Valor ponderal, relacionado con el peso del metal.
  2. Valor monetario, determinado por el sistema legal de la época.
  3. Valor adquisitivo, relacionado con aquello que podía comprarse con la moneda.

Para interpretar la Biblia, el tercer criterio resulta a menudo el más útil, aunque los textos no siempre proporcionan datos suficientes para una reconstrucción exacta.

Importancia para la lectura católica de la Biblia

La interpretación católica integra el sentido histórico, literario y espiritual de los textos sagrados. Los métodos históricos ayudan a comprender la formación y el contexto de los Evangelios, pero la lectura creyente mantiene unidos la Escritura, la Tradición y el Magisterio.5,6

El estudio de las monedas permite comprender mejor el lenguaje de Jesús sin reducir las parábolas a simples documentos económicos. Las cantidades poseen una base histórica, pero el Señor las utiliza para anunciar verdades sobre la misericordia, la justicia, la responsabilidad, la conversión y el Reino de Dios.

Conclusión

El sistema monetario bíblico reunía monedas efectivas, como la dracma y el denario, junto con grandes unidades de cuenta, como la mina y el talento. La relación fundamental del sistema griego era de seis óbolos por dracma, cien dracmas por mina y sesenta minas por talento.1,2

Estas cifras ayudan a comprender la dimensión histórica de los relatos evangélicos, pero su finalidad supera la economía. En las parábolas de Jesús, el dinero se convierte en un lenguaje para hablar del perdón, la fidelidad, la generosidad divina y el valor irreemplazable de cada persona ante Dios.

Citas y referencias

  1. Numismática, Enciclopedia Católica, Numismática (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
  2. Dracma, Enciclopedia Católica, Dracma (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
  3. Orígenes. Commentarii in Matthaeum, Tomo XIV, 6 (1857). 2 3 4
  4. San Antonio de Padua. Dominica III post Pentecosten, 7 (1895).
  5. J.M. Casciaro. Reflexiones sobre la exégesis católica a propósito del 80o aniversario de la Providentissimus Deus, 20 (1973).
  6. J.M. Casciaro. Reflexiones sobre la exégesis católica a propósito del 80o aniversario de la Providentissimus Deus, 23 (1973).
Modificado el 20 de septiembre de 2026 • FideScore™ 9.82Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/v4pd8m769

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →