Concepto teológico
La vanagloria se describe como «la pasión por la gloria terrenal y humana, y por toda clase de honores» cuya raíz es la dependencia de lo que otros piensan del individuo1. Se trata de una inclinación que lleva al creyente a valorar más la opinión pública que la aprobación divina.
Clasificación como pecado capital
En la tradición católica, la vanagloria está incluida entre los pecados capitales, junto a la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula y la envidia2. Su carácter de «capital» radica en que abre la puerta a otros vicios y aleja al hombre de la gracia de Dios.
