La familia de Jacob y la rivalidad fraterna
Jacob, también llamado Israel, tenía doce hijos de varias mujeres, lo que generó tensiones internas. José, el hijo de la esposa predilecta Raquel, recibió de su padre una túnica de colores especiales, lo que despertó la envidia de sus hermanos1. Además, los sueños proféticos de José, en los que sus hermanos y su padre se inclinaban ante él, aumentaron la hostilidad (Gén 37 5‑11)1.
El plan de los hermanos y la venta
Al encontrar a José en Dothán, los hermanos conspiraron primero para matarlo (versículos 18‑20)1, pero Reúben propuso no derramar sangre y arrojarlo a un pozo (versículos 21‑23)1. Posteriormente, Judá sugirió venderlo a los ismaelitas para obtener beneficio económico (versículos 26‑27)1, decisión que los hermanos aceptaron y ejecutaron, entregando a José por veinte piezas de plata (versículo 28)1. El relato subraya la violencia fraterna y el comercio de seres humanos como forma de esclavitud.
