En el rito latino, el diácono viste varias prendas litúrgicas que son distintivas de su orden. Estas vestimentas se usan durante la celebración de la Misa, procesiones solemnes y otras bendiciones, a menos que estas tengan un carácter penitencial1.
Alba y Cíngulo
La primera vestimenta litúrgica para un diácono, sacerdote u obispo es el alba2,3. Esta es una prenda larga que se coloca sobre la cabeza y cae hasta los tobillos, simbolizando la «vestidura de salvación» y el «manto de alegría», y recordando el brillante vestido bautismal del cristiano2. El alba es una vestidura común a todos los ministros, significando una vida pura4.
Sobre el alba, el diácono lleva un cíngulo, que es un cordón o cinturón. Este simboliza la moderación de la carne4.
Estola Diaconal
La estola es una vestimenta litúrgica fundamental y una marca específica del oficio diaconal5. Para los diáconos, la estola se lleva como una faja, descansando sobre el hombro izquierdo y cruzando el pecho y la espalda hacia el lado derecho5. Santo Tomás de Aquino explica que la estola sobre el hombro izquierdo del diácono es una señal de que está delegado a un ministerio en los sacramentos mismos4.
En la ordenación de diáconos, el obispo coloca la estola sobre el hombro izquierdo del candidato, diciendo: «Recibe de la mano de Dios la vestidura blanca y cumple tu deber, porque Dios es lo suficientemente poderoso para darte Su gracia en rica medida»5. Esta oración subraya el significado de la estola como símbolo de la gracia divina y la autoridad para el ministerio.
Históricamente, el Cuarto Concilio de Toledo (633) estableció que los diáconos debían llevar una estola sencilla (orarium) sobre el hombro izquierdo, dejando el derecho libre para simbolizar la prontitud con la que debían desempeñar sus funciones sagradas6. Una curiosa supervivencia de esta antigua tradición es que, durante una Misa Mayor de Cuaresma en la Edad Media, el diácono se quitaba la casulla, la enrollaba y la colocaba sobre su hombro izquierdo para tener el brazo derecho libre6.
Dalmática
La dalmática es la vestimenta litúrgica exterior distintiva del diácono1,7. Se usa sobre el alba y la estola7. La dalmática es una túnica con mangas anchas que llega hasta las rodillas, cerrada por delante y abierta a los lados hasta el hombro1. Su ornamentación distintiva consiste en dos franjas verticales que van del hombro al dobladillo1.
La dalmática se considera una vestidura festiva y, por lo tanto, no se usa en ocasiones penitenciales como Adviento o desde Septuagésima hasta Pascua1. Santo Tomás de Aquino señala que la dalmática, una vestidura completa originaria de Dalmacia, significa que el diácono es el primero en ser designado para dispensar los sacramentos, ya que dispensa la sangre, y al dispensar se debe ser generoso4.
La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en Redemptionis Sacramentum, enfatiza que la dalmática es la vestimenta propia del diácono y que es loable preservar la hermosa tradición de la Iglesia de no omitirla7.
