La Vigilia Pascual se compone de cuatro partes interconectadas que narran la historia de la salvación y celebran la victoria de Cristo sobre la muerte,:
1. El Lucernario y el Pregón Pascual (Servicio de la Luz)
Esta primera parte de la Vigilia comienza con la bendición del fuego nuevo, que simboliza a Cristo resucitado que trae luz a cada persona. De este fuego se enciende el Cirio Pascual, que representa a Cristo como la verdadera estrella de la mañana que nunca se pone, el Señor Resucitado en quien la luz ha vencido a la oscuridad,. La procesión con el Cirio Pascual a través de la iglesia, sumida en la oscuridad, transforma la penumbra en una ola de luces a medida que los fieles encienden sus propias velas del Cirio,.
El Exsultet, o Pregón Pascual, es una solemne proclamación gozosa que resuena, anunciando la resurrección y la victoria de Cristo,. Este canto invita a toda la creación a exultar por la noche en que Cristo, el Señor, ha vencido la muerte.
2. La Liturgia de la Palabra
Después del servicio de la luz, la Iglesia medita sobre las maravillas que el Señor Dios ha obrado por su pueblo desde el principio,. Esta parte es un «amplio encuentro con las palabras de la Sagrada Escritura». Tradicionalmente, se leen hasta siete lecturas del Antiguo Testamento, que presentan una visión panorámica de la historia de la salvación, desde la creación, pasando por la elección y liberación de Israel, hasta el testimonio de los profetas que dirigen toda esta historia hacia Jesucristo,,. Estas lecturas, llamadas «profecías» en la tradición litúrgica, muestran el fundamento y la orientación interna de la historia, guiando a los fieles hacia Cristo, la verdadera Luz.
Posteriormente, se proclaman lecturas del Nuevo Testamento, incluyendo una epístola y el Evangelio de la Resurrección. La lectura del Evangelio es seguida por una homilía que explica el misterio de la redención y salvación.
3. La Liturgia Bautismal
Esta tercera parte de la Vigilia es de gran importancia, ya que en ella la Iglesia celebra los sacramentos de la iniciación cristiana. El agua es el segundo signo elocuente de esta liturgia. Por un lado, recuerda las aguas del Mar Rojo, el declive y la muerte, y el misterio de la Cruz. Por otro lado, se presenta como agua de manantial, un elemento que da vida en medio de la sequedad, convirtiéndose en imagen del sacramento del Bautismo.
El Bautismo es descrito como una nueva identidad, un regalo que se expresa a través del agua y la luz. Los candidatos son inmersos en el agua, simbolizando su muerte con Cristo y su resurrección a una nueva vida,. Este sacramento se considera un «sacramento de iluminación» (fotismos), donde Dios dice al candidato: «¡Hágase la luz!»,. Los neófitos son revestidos con una vestidura blanca, símbolo de la luz de Dios, y reciben una vela encendida del Cirio Pascual, signo de la nueva vida en la luz que Dios ha encendido en ellos,.
La Liturgia Bautismal incluye la bendición del agua bautismal, el canto de las Letanías de los Santos, la renovación de las promesas bautismales por parte de toda la asamblea, y el conferimiento de los sacramentos del Bautismo y la Confirmación a los catecúmenos,.
4. La Liturgia Eucarística
La cuarta y última parte de la Vigilia Pascual es la Liturgia Eucarística, que completa los ritos de esta noche extraordinaria,,. En la Eucaristía, la Iglesia es llamada a la mesa que el Señor ha preparado para su pueblo, el memorial de su Muerte y Resurrección hasta que Él venga de nuevo,. Es en este sacramento donde los fieles reciben el cuerpo del Señor resucitado y son atraídos a su cuerpo, sostenidos firmemente por Aquel que ha conquistado la muerte.