Orígenes del santuario
El santuario fue establecido en el siglo XVII, precisamente en el año 1615, como respuesta a la aparición de una imagen de la Inmaculada Concepción que fue considerada milagrosa por los habitantes locales1. Desde entonces, el sitio ha servido como centro espiritual y cultural, fomentando la devoción mariana en el noreste argentino.
Desarrollo de la devoción
A lo largo de los siglos, la devoción a la Virgen de Itatí se consolidó gracias a la labor de misioneros franciscanos y jesuitas, quienes impulsaron la evangelización y la consolidación de la fe entre los pueblos originarios y colonos europeos1. La imagen se convirtió en un punto de referencia para la comunidad, quien acudía a ella para presentar sus intenciones y buscar su intercesión.

