Orígenes y descubrimiento
Según la tradición, la imagen original de la Virgen fue hallada en el año 1275 por dos pastores que descubrieron una pequeña talla de madera bajo una encina en el monte de Lluc. Este hallazgo dio origen a una humilde capilla que, con el tiempo, se transformó en el Santuario de Lluc, ampliado gracias al apoyo de los templarios y de la comunidad local.2
Desarrollo a lo largo de los siglos
Durante la Edad Media el santuario recibió donaciones de reyes y nobles, convirtiéndose en un punto de referencia para los peregrinos que recorrían la ruta del Camí de la Virgen. En el siglo XVIII se construyó la basílica actual, con una arquitectura que combina el barroco y el neoclásico, y en el siglo XX se realizaron importantes restauraciones que reforzaron su carácter de centro espiritual y cultural.2

