La Porciúncula y el santuario de Santa María de los Ángeles
La Porciúncula se halla cerca de Asís y constituye el corazón espiritual del santuario de Santa Maria degli Angeli, cuyo centro litúrgico gira en torno a la iglesia basilical de Nuestra Señora de los Ángeles y al monasterio franciscano contiguo. En torno a ese lugar creció la población de Santa Maria degli Angeli, situada a unos tres cuartos de milla de Asís, y el recinto conserva una memoria viva de san Francisco de Asís.1
Allí, el 24 de febrero de 1208, san Francisco reconoció su vocación; posteriormente residió casi de modo permanente en el lugar tras la donación de la pequeña capilla de la Porciúncula, atribuida en la tradición a los benedictinos. También allí murió el santo el 3 de octubre de 1226.1
El nombre «Nuestra Señora de los Ángeles»
La advocación «de los Ángeles» conecta con la interpretación tradicional del entorno mariano del santuario. Un relato antiguo explica el título mediante la presencia angélica vinculada a la vida de la Virgen, mientras otra lectura lo atribuye al canto o a la escucha de los ángeles en el lugar.1
En cualquier caso, la Iglesia y la piedad popular han asociado de modo estable esta advocación al misterio de María y a la intercesión que llena el santuario de sentido eclesial.

