Contexto histórico
La devoción a la Virgen de los Milagros surge en el siglo XV, en el momento mismo del descubrimiento de América. Según el propio Papa Juan Pablo II, los navegantes que partieron de Palos bajo el mando de Cristóbal Colón llevaron consigo la imagen de Santa María de la Rábida, invocándola como estrella de los mares y madre de los marineros2. La Virgen fue considerada protectora del viaje que, el 3 de agosto de 1492, cruzó el Atlántico y abrió una nueva ruta evangelizadora para la Iglesia2.
Desarrollo del culto
Tras el regreso de la expedición, los marineros y sus familias expresaron gratitud mediante exvotos y peregrinaciones al santuario de La Rábida. En el siglo XX, el Papa Juan Pablo II anunció la coronación canónica de la imagen, subrayando la necesidad de purificar la piedad popular y reforzar la catequesis mariana3. La coronación oficial tuvo lugar en 1993, consolidando la Virgen de los Milagros como un punto focal de la espiritualidad andaluza4.
