La aparición del nombre en la tradición cristiana
El uso del término Virgen de Nazaret se documenta en los discursos papales del siglo XX, como el de San Juan Pablo II, quien al referirse a María en la peregrinación a la Tierra Santa la llamó «la Virgen de Nazaret» al invocar su intercesión para la paz y el entendimiento entre religiones1. Asimismo, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada menciona expresamente a la Virgen de Nazaret como modelo de consagración para los religiosos2.
Contexto histórico‑geográfico de Nazaret
Nazaret, situada en los bajos de los montes del Líbano, fue la aldea donde el Ángel Gabriel anunció a María la encarnación del Verbo y donde ella vivió los primeros años de su vida y de la infancia de Jesús3. La ciudad, conocida también como Nazara en la antigüedad, se describe como «el lugar donde la Bienaventurada Virgen habitó cuando el Arcángel anunció la Encarnación del Verbo»3.
