Primeros testimonios
La devoción mariana en la región andina se remonta a la época colonial, cuando los misioneros españoles introdujeron la veneración a la Madre de Dios. Con el tiempo, surgió una imagen particular que fue reconocida como la mirabile Vergine di Quito, destacándose por su capacidad de inspirar sollecitudine hacia los humildes y ser un signo de giubilo y esperanza para todos los ecuatorianos1.
El santuario del Quinche
El santuario se encuentra en el poblado de El Quinche, a unos 30 km al norte de Quito. La advocación recibió el título de Nuestra Señora de la Presentación de Quinche y ha sido objeto de numerosas peregrinaciones y actos litúrgicos. El Papa Juan Pablo II, en su visita a Ecuador, invocó a esta Madre bajo ese nombre, pidiendo su guía y protección para el pueblo ecuatoriano2. En 2002, el mismo pontífice reiteró su petición a la Virgen del Quinche, resaltando su papel como intercesora en la vida pastoral del país2.

