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Virgen de Valvanera

La Virgen de Valvanera es una advocación mariana de origen riojano, venerada desde hace más de mil años en el monasterio benedictino de Nuestra Señora de Valvanera, en la sierra de la Demanda (Anguiano, La Rioja). Su imagen, una talla románica de la Madre de Dios sentada en majestad con el Niño en el regazo, es patrona principal de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y símbolo espiritual de toda La Rioja. Su culto, nacido de la leyenda del roble, la fuente y la colmena, cruzó el Atlántico con los emigrantes riojanos y hoy cuenta con santuarios, parroquias y hermandades en España y en Hispanoamérica.

Virgen de Valvanera
Ver información de la imagenImagen de la Virgen de Valvanera, situada en el Monasterio de Valvanera (La Rioja), c. 2006. Original, Muro de Aguas, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreVirgen de Valvanera
CategoríaTérmino
DescripciónAdvocación mariana de origen riojano, patrona principal de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y de La Rioja. El topónimo procede del latín Vallis Venaria («valle de las venas»)
Fecha de Celebración8 de septiembre
Fecha de la Coronación Canónica15 de octubre de 1954
Festividad8 de septiembre
HistoriaVenerada desde hace más de mil años en el monasterio benedictino de Nuestra Señora de Valvanera, en la sierra de la Demanda.
LugarSierra de la Demanda, Anguiano, La Rioja, España
PaísEspaña
PatronazgoDiócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y La Rioja
Personas relacionadasPío XII
SimbolismoEl roble recuerda a Cristo, la fuente evoca el agua viva, la colmena representa a la comunidad y la serpiente alude a María como nueva Eva.
TipoAdvocación mariana, La Rioja
UbicaciónMonasterio de Nuestra Señora de Valvanera

Tabla de contenido

Nombre y significado

El topónimo Valvanera procede del latín Vallis Venaria, el «valle de las venas». El pueblo lo ha asociado siempre con el agua, el roble y las abejas de la leyenda. En la devoción americana aparece también la grafía Balvanera.

La advocación pertenece al grupo de las vírgenes aparecidas en un árbol, tan frecuentes en la piedad hispana de la Edad Media. Sus símbolos no son decorativos, sino catequéticos:

  • El roble recuerda a Cristo, árbol de la vida y fuente de la gracia.
  • La fuente evoca el agua viva del bautismo.
  • La colmena representa a la comunidad de los creyentes, que trabaja unida y produce la dulzura de la miel.
  • La serpiente bajo los pies de la Virgen alude a María como nueva Eva, vencedora del pecado.

La leyenda del hallazgo

El relato de la Historia Latina

La narración más antigua y completa del origen de Valvanera es la Historia Latina, versión que el abad Rodrigo de Castroviejo hizo en 1419 a partir de un texto anterior atribuido a la tradición de Gonzalo de Berceo.1

Según este relato, hacia el último tercio del siglo IX vivía en tierras de Montenegro un hombre violento llamado Nuño Oñez. Un día acechó a un labrador para asaltarlo, pero lo vio dar gracias a Dios con humildad antes de comenzar su faena. Aquel gesto sencillo le conmovió y cambió su vida. Nuño abandonó el bandidaje y se retiró a una cueva cercana a Anguiano para hacer penitencia.

Allí se le unió el sacerdote Domingo, natural de Brieva. Un ángel les reveló que en el valle de Valvanera, bajo un roble muy alto, junto a una fuente y con un enjambre de abejas en el tronco, se escondía una imagen de la Virgen. Los dos hombres la encontraron tal como el ángel la había descrito, se postraron ante ella y levantaron un altar. Con el tiempo se agregaron otros ermitaños, entre ellos la hermana de Nuño, y la pequeña ermita se transformó en un cenobio.

La tradición de san Lucas

Una tradición piadosa, muy extendida en los siglos modernos y recogida en pinturas coloniales, sostiene que la imagen es un fiel retrato de la Virgen tallado por san Lucas. Los discípulos de san Pedro la habrían llevado a España, y los cristianos la habrían ocultado en el hueco de un roble ante la invasión musulmana, junto con un cofre de reliquias, hasta que la Providencia la devolvió a la luz mediante Nuño Oñez.

La Iglesia no exige creer estos detalles como hechos históricos. Su valor reside en lo que expresan: la antigüedad de la devoción, la acción misericordiosa de Dios que convierte a un pecador y la fecundidad de la oración y la vida eremítica.

Historia del monasterio

Orígenes y época medieval

No se conserva acta de fundación del monasterio, pero los indicios apuntan a un núcleo de ermitaños que adoptó la Regla de san Benito hacia finales del siglo X. Una tradición recuerda a don Sancho como primer abad hacia el año 990. El abad Nuño aparece en 1035 en una compra de viña recogida en el Libro Becerro, y los documentos del siglo XI muestran un monasterio ya próspero, favorecido por los reyes de Navarra y de Castilla.

El rey Alfonso VI le concedió en 1092 la iglesia de Santa María de Villanueva y derechos de pastos en las localidades vecinas. Valvanera construyó su riqueza sobre la ganadería lanar y llegó a poseer iglesias filiales en distintos lugares de La Rioja.

La iglesia del monasterio se reconstruyó varias veces:

  • El obispo Fortunio consagró un templo en 1073.
  • Un incendio lo dañó gravemente en 1111.
  • El obispo Rodrigo de Cascante dedicó el nuevo templo el 16 de septiembre de 1183.
  • Otro incendio destruyó casi todo el conjunto en 1413, salvo la capilla mayor.

Sobre las ruinas, y con el impulso de la casa de los Manrique de Lara, se levantó entre los siglos XV y XVI la iglesia gótica que hoy se conserva, con la torre románica del edificio anterior.

Esplendor de los siglos modernos

Valvanera atrajo peregrinos ilustres. Según la tradición, acudieron santo Domingo de la Calzada y el poeta Gonzalo de Berceo, y en 1483 visitó el santuario la reina Isabel la Católica. Los monarcas de la Casa de Austria mantuvieron esa devoción, y Felipe II tuvo como confesor a un monje de la casa.

En el siglo XVI el monasterio se incorporó a la reforma de la Congregación de Valladolid. Durante los siglos XVII y XVIII el cenobio se embelleció con el camarín de la Virgen (1630), situado tras el altar mayor, con nuevas hospederías y con la ermita neoclásica del Santo Cristo (1782). Entretanto, las cofradías de riojanos establecidas en las ciudades españolas y en América multiplicaron la devoción.

Ruina y restauración en el siglo XIX

El siglo XIX trajo la mayor prueba de la historia del santuario. En 1809 las tropas francesas incendiaron el monasterio y dispersaron a la comunidad. La desamortización de Mendizábal acabó con la vida monástica en 1835, y en diciembre de 1839 los vecinos de Brieva de Cameros trasladaron la imagen a su parroquia para preservarla.

La restauración nació de la devoción popular. El agustino Toribio Minguella, el futuro obispo José María García Escudero y otros eclesiásticos riojanos promovieron el regreso de los monjes. En septiembre de 1883 unos siete mil romeros se reunieron en Valvanera y reclamaron la vuelta de la Virgen. El 27 de octubre de 1883 llegaron monjes benedictinos de Montserrat, y el 22 de diciembre de 1885 la imagen regresó en triunfo a su santuario. El monasterio recuperó después el rango de abadía en 1914.

El siglo XX y la actualidad

Entre 1949 y 1965 una amplia reconstrucción, financiada por el Patronato Pro-Valvanera, levantó de nuevo gran parte de las dependencias monásticas, y los benedictinos mantuvieron de forma continua la vida monástica en el valle.

En 2018 la comunidad benedictina dejó el monasterio por falta de vocaciones. Los monjes del Instituto del Verbo Encarnado asumieron entonces la custodia del santuario. El 14 de julio de 2020 la Orden de San Benito cedió el monasterio a la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, que mantiene a los religiosos del Verbo Encarnado al frente de la atención espiritual del lugar. Valvanera continúa así como centro de oración, hospedería y peregrinación.

La imagen de la Virgen

Descripción artística

La talla de Valvanera pertenece al románico y mide unos 109 centímetros de alto. Es una escultura de madera dorada y policromada, trabajada solo por delante, con la espalda plana. Representa a la Virgen sentada en majestad, con rostro ovalado, frontal, grave y sereno. Viste túnica azul y manto dorado.

El Niño tiene un aspecto casi adulto: bendice a la manera latina y sostiene el libro de los Evangelios, y su postura, con las piernas cruzadas y el torso girado, constituye una rareza iconográfica en el románico. La imagen responde al tipo de la Sedes Sapientiae, el trono de la Sabiduría, y subraya a la vez la maternidad divina de María (Theotokos) y la realeza de su Hijo.

Los especialistas relacionan esta talla con otras vírgenes románicas riojanas, como las de Nájera y Nieva de Cameros. La crítica mayoritaria la sitúa en el siglo XII, aunque algunos estudiosos la consideran anterior.

Vestidos, adornos y restauraciones

Durante siglos la devoción cubrió la imagen con mantos, joyas, rostrillo, diadema y coronas, de modo que los fieles apenas veían la talla original. Las restauraciones del siglo XX devolvieron al público su aspecto primitivo:

  • La de 1953, dirigida por José Gudiol y Juan Ainaud, limpió la madera y reparó el rostro y la peana.
  • La de 1982, realizada en Madrid por el Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte, recuperó los dorados y la policromía.

La imagen se venera hoy en el camarín del monasterio, con un cofre de reliquias a sus pies y las coronas que recibió en 1954.

Coronación canónica y patronazgo

Coronación de 1954

El 15 de octubre de 1954, en el paseo del Espolón de Logroño, la Virgen de Valvanera recibió la coronación canónica, en el Año Mariano convocado por Pío XII. Presidió la ceremonia el nuncio apostólico Hildebrando Antoniutti, ante una multitud que las crónicas cifran entre setenta mil y cien mil personas.2

El obispo Fidel García había impulsado antes la devoción con la fundación, el 8 de septiembre de 1951, del Ilustre Capítulo de Caballeros de Nuestra Señora de Valvanera, asociación seglar que difunde el culto, ayuda a sostener el monasterio y custodia la imagen en sus salidas procesionales.3

Patrona de la diócesis

El 23 de octubre de 1965, el papa Pablo VI firmó la bula Amor dulcissimus, por la que declaró a la Virgen de Valvanera patrona principal de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. De ahí procede su condición de patrona de La Rioja y de los Cameros.4

Culto y celebraciones

La fiesta de la Natividad

La Iglesia celebra a Nuestra Señora de Valvanera el 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María. La diócesis organiza cada año una peregrinación al monasterio en torno a esa fecha, normalmente el segundo domingo de septiembre. El programa incluye la Eucaristía, la procesión con la imagen, la comida de convivencia y las vísperas.

La ofrenda del primer mosto

En Logroño, durante las fiestas de San Mateo, el 21 de septiembre, el Capítulo de Caballeros traslada la imagen de la concatedral de Santa María de la Redonda hasta el Espolón. Allí se pisa la uva y se ofrece a la Virgen el primer mosto de la vendimia, como acción de gracias por el fruto de la tierra.

Romerías y peregrinaciones

Valvanera recibe peregrinos durante todo el año. Sobresalen las romerías de los pueblos del valle del Najerilla, algunas con siglos de antigüedad, las marchas a pie desde Logroño y las peregrinaciones de escolares y parroquias. La oración del Rosario, la confesión y la participación en la Eucaristía son el centro de la visita.

Difusión de la devoción

En España

Las cofradías de riojanos extendieron el culto por toda la Península desde los siglos XVII y XVIII. Destacan la capilla de la Real Parroquia de San Ginés, en Madrid, vinculada a la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, la hermandad de Sevilla, con raíces en 1725, y las congregaciones de Barcelona, Málaga, Valladolid y Badajoz. En Zafra se conserva un retablo de 1744 costeado por el gremio de mercaderes de Cameros.

En América

Los emigrantes y los frailes agustinos llevaron la advocación al Nuevo Mundo. La veneración de Balvanera arraigó en México, donde da nombre a un antiguo convento de la capital y a una capilla del siglo XVIII en Álamos, Sonora, y en Perú, con una imagen en la iglesia de San Agustín de Lima. En Colombia el culto se extendió con fuerza, y existen templos y santuarios en Pitalito, Chía, Sonsón, La Ceja y otras localidades. También hay presencia de la advocación en Ecuador, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Argentina y Chile.

El Museo Metropolitano de Nueva York conserva una pintura cuzqueña de hacia 1770-1780 que muestra la leyenda completa: Nuño arrodillado ante la Virgen, el roble, la fuente y el asalto frustrado al labrador. Este lienzo ilustra cómo los riojanos de América mantuvieron viva su identidad religiosa en torno a la Madre de Valvanera.

Teología y espiritualidad de la advocación

Valvanera ofrece una síntesis de varios temas centrales de la fe católica:

  • Conversión: el bandolero Nuño Oñez recorre el camino del pecador que se arrepiente y encuentra a Dios por intercesión de María.
  • Maternidad divina: la imagen proclama a María como Madre de Dios y trono de la Sabiduría encarnada.
  • Vida monástica: el santuario nació de la oración y la penitencia de los ermitaños y creció bajo la Regla de san Benito, que ordena la existencia a la búsqueda de Dios.
  • Mediación materna: desde el siglo X, generaciones de peregrinos llegan a este valle a pedir la protección de la Virgen para sus familias, sus campos y su tierra.

Valvanera hoy

El monasterio de Valvanera, situado a unos 1.000 metros de altitud, a 14 kilómetros de Anguiano y a unos 54 de Logroño, conserva la iglesia gótica, el camarín, la hospedería y la biblioteca, con códices antiguos de los comentarios a la Regla de san Benito. El valle, de bosques densos y arroyos, conserva el ambiente de silencio que atrajo a los primeros ermitaños.

La Virgen de Valvanera sigue siendo, para los riojanos y para muchos fieles de España y América, un punto de encuentro de la fe, la historia y la cultura, y una invitación permanente a la conversión y a la confianza en la Madre de Dios.

Citas y referencias

  1. Rodrigo de Castroviejo. Historia Latina del origen de Nuestra Señora de Valvanera (1419).
  2. Ilustre Capítulo de Caballeros de Nuestra Señora de Valvanera. Historia, Coronación de 1954 (1954).
  3. Ilustre Capítulo de Caballeros de Nuestra Señora de Valvanera. Historia, Orígenes y fines (1951).
  4. Pablo VI. Epístola decretal Amor dulcissimus, Roma (23 de octubre de 1965).
Modificado el 13 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.95 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/9z05n9ssz

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