Orígenes del Monte Carmelo
La tradición carmelita remonta sus raíces a los profetas del Antiguo Testamento que habitaron el Monte Carmelo, aunque la evidencia histórica documentada comienza alrededor del año 1155, cuando aparecen los primeros registros auténticos de una comunidad de ermitaños en la zona1. La orden se consolidó bajo la protección de la B. María Virgen y recibió la aprobación papal del Papa Honorio III en 12262.
La aparición a San Simón Stock
Según la pía tradición, la Virgen del Carmen se apareció a San Simón Stock, prior general de los Carmelitas, en Cambridge el 16 de julio de 1251, entregándole el escapulario como signo de su confraternidad y promesa de salvación3. Aunque la forma exacta del relato aparece por primera vez en 1642, la Iglesia reconoce la credibilidad de que María prometió protección especial a los carmelitas y a quienes porten el escapulario3.
Desarrollo del escapulario y la privilegio sabbatino
El escapulario se convirtió en el símbolo externo de la devoción carmelita. La llamada privilegio sabbatino, que prometía la liberación del purgatorio los sábados a quienes cumplieran ciertas condiciones, fue objeto de controversia histórica; hoy la mayoría de los estudiosos la consideran apócrifa, aunque la devoción persiste4.

