Contexto histórico
El nombre Socavón alude a los túneles y minas donde laboran los mineros. Desde mediados del siglo XX, la figura de la Virgen del Socavón se convirtió en la protectora de quienes trabajan bajo tierra, ofreciendo una presencia materna que alivia el peligro y la precariedad del oficio1.
Desarrollo del culto
El Papa Juan Pablo II, durante su visita a Oruro, Bolivia, destacó la devoción de los mineros a María del Socavón, subrayando que «el minero recurre siempre a María del Socavón porque ve en ella el modelo de todas sus esperanzas»1. Esta afirmación papal consolidó la veneración y la difundió más allá de la región, convirtiéndola en un símbolo de fe viva y trabajo comprometido.

