Autoría y fecha de composición
El Libro de Daniel se sitúa en el siglo II a.C., época de la dominación seléucida y de la persecución de Antíoco Epífanes. Su estilo apocalíptico combina relatos históricos con visiones simbólicas destinadas a consolar al pueblo judío bajo la opresión. La autoría tradicional se atribuye al propio Daniel, aunque la crítica moderna reconoce una composición posterior que refleja los conflictos de la época1.
Género apocalíptico y objetivo pastoral
El género apocalíptico emplea imágenes visionarias para revelar la lucha entre el bien y el mal y para asegurar a los fieles que, pese a las tribulaciones presentes, Dios tiene el control definitivo de la historia. Daniel, al recibir la revelación del ángel Gabriel, interpreta los símbolos para mostrar que el «tiempo del fin» está bajo la providencia divina1.

