Relato evangélico
El Evangelio según San Mateo narra que, en tiempos del rey Herodes, sabios del Oriente llegaron a Jerusalén preguntando por el niño que había nacido rey de los judíos (Mt 2, 1‑2)1. Tras consultar a los sacerdotes y a los escribas, se les indica que el Mesías nacería en Belén (Mt 2, 5‑6)1. Guiados por una estrella, los Magos encuentran al Niño, se postran ante él y le entregan regalos de oro, incienso y mirra (Mt 2, 11)1. Un sueño les advierte que no regresen a Herodes, por lo que regresan a su tierra por otro camino (Mt 2, 12)1.
Significado de los dones
Los tres presentes poseen un profundo sentido simbólico: el oro reconoce la realeza de Cristo; el incienso confiesa su divinidad; y la mirra anticipa su pasión y muerte (cf. la tradición patrística)2. Así, los regalos expresan la totalidad del misterio cristiano: rey, Dios y Redentor sufriente.

