Antecedentes de la crisis de abusos
Desde principios del siglo XX se han documentado numerosos casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero y de institutos religiosos, generando una profunda crisis de credibilidad para la Iglesia. El Papa Benedicto XVI describió la situación como una «herida abierta en el cuerpo de Cristo» y subrayó la necesidad de una respuesta integral y compasiva1. Posteriormente, el Papa Francisco, en su carta Letter to the People of God (2018), denunció el clericalismo como una de las causas estructurales que perpetúan el encubrimiento y la impunidad2.
Evolución normativa
Antes del 2019, la Carta Circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe (3 may 2011) y la creación de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores (2014) habían establecido directrices puntuales, pero su aplicación resultó desigual. El motu proprio Vos estis lux mundi surge como una actualización normativa que incorpora la experiencia de los últimos años y amplía la responsabilidad a todos los que ejercen ministerios o cargos eclesiales3.
