La palabra xenofobia procede del griego xénos-«extranjero»- y phóbos-«miedo»-. En el ámbito social y político designa una actitud de desconfianza, hostilidad o exclusión hacia quienes pertenecen a otro pueblo, nación, cultura o grupo religioso.
La xenofobia puede manifestarse de formas diversas:
- Prejuicios contra extranjeros, migrantes, refugiados o minorías culturales.
- Insultos, amenazas y agresiones motivados por el origen nacional o étnico.
- Discriminación laboral, educativa, residencial o administrativa.
- Exclusión de la vida social y política.
- Propaganda que presenta al extranjero como una amenaza colectiva.
- Explotación económica de personas migrantes en situación de vulnerabilidad.
- Persecución de comunidades religiosas o culturales asociadas con una nacionalidad determinada.
La xenofobia no siempre aparece como una doctrina explícita. También puede expresarse mediante decisiones, políticas o costumbres que tratan a determinados grupos como menos dignos, menos importantes o menos humanos.1,2
